Pobreza en argentina: estiman que el país sumó 1.7 millones de pobres en el primer semestre

Un informe privado revela que la pobreza creció en la primera mitad del año y afectaría a 15,1 millones de personas. El Gobierno reconoce el repunte, pero lo califica como un fenómeno temporal.

La pobreza en argentina volvió a encender las alarmas en el escenario socioeconómico nacional tras confirmarse un incremento de 1.700.000 personas en situación de vulnerabilidad durante el primer semestre de 2026. Según estimaciones de la consultora ExQuanti, el total de afectados trepó a 15,1 millones de argentinos, revirtiendo la tendencia a la baja registrada en los períodos previos y ubicando los niveles actuales en sintonía con marcas de gestiones anteriores.

El informe privado detalla que, mientras que en el último tramo de 2025 se contabilizaban 13,4 millones de pobres, el salto experimentando entre enero y junio de este año arrojó un deterioro profundo impulsado por la desaceleración de la actividad económica y la pérdida de poder adquisitivo. Si bien el presidente Javier Milei había destacado recortes históricos en este índice durante los primeros dos años de administración, el panorama cambió drásticamente a partir del último trimestre del año pasado debido a un cóctel compuesto por destrucción de empleo formal, auge del monotributo y tarifazos.

La postura oficial frente al retroceso estadístico

Ante este escenario, fuentes gubernamentales reconocieron en diálogos periodísticos la existencia de una aceleración en el indicador, aunque minimizaron su alcance estructural al definirla como una suba de carácter estrictamente “temporal”. Desde el oficialismo confían en que la reactivación de los sectores dinámicos de la economía logrará amortiguar el impacto social en los próximos meses, a la espera de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publique el informe semestral oficial el próximo jueves 24 de septiembre.

No obstante, las proyecciones de distintas entidades coinciden en el diagnóstico adverso. El Observatorio de la Deuda Social Argentina (Odsa) de la Universidad Católica Argentina (UCA) también advirtió un rebote que ubica la pobreza en torno al 30% durante el primer trimestre del año, arrastrando a unos 1,8 millones de nuevos individuos hacia la línea de indigencia y pobreza en cuestión de meses.

Factores determinantes de la suba

El cambio de tendencia en los indicadores sociales responde a una combinación de variables estructurales identificadas por los analistas:

  • Pérdida salarial: El incremento de la Canasta Básica Alimentaria superó por varios puntos porcentuales a la evolución de los índices salariales generales durante los primeros meses del año.

  • Precarización laboral: La informalidad y la subocupación mostraron ascensos significativos, mientras se registra una caída sostenida en la creación de puestos estables en relación de dependencia.

  • Presión tarifaria: Los reajustes en las tarifas de servicios públicos, transporte y el peso de los alquileres absorbieron una porción crítica de los ingresos de los hogares de menores recursos.

  • Desaceleración del PBI: El enfriamiento de la actividad macroeconómica frenó el derrame de ingresos hacia los sectores informales y cuentapropistas.

Perspectivas de cara al segundo semestre

El freno en la recuperación de los ingresos reales de los ocupados se refleja de manera directa en la dinámica de los comedores y la asistencia social. Con un mercado laboral cada vez más volcado hacia el monotributo y las contrataciones independientes encubiertas, los especialistas advierten que la recuperación del empleo formal será la única herramienta capaz de revertir la tendencia alcista en los índices de desarrollo humano y equidad social del país.