Tuberculosis en Argentina: suba de casos y alerta sanitaria
La tuberculosis crece en el país con 7.765 contagios en 2026, superando los promedios recientes y encendiendo alarmas sanitarias por cuadros graves en el norte y escuelas bonaerenses.
La tuberculosis en Argentina atraviesa un escenario de creciente preocupación sanitaria tras confirmarse que, durante las primeras 31 semanas de 2026, se registraron 7.765 contagios a nivel nacional. La cifra oficial, difundida por el Ministerio de Salud a través de su último Boletín Epidemiológico, expone un incremento de 1.225 pacientes por encima del promedio reportado para el mismo período entre 2022 y 2025, cuando la media se ubicaba en 6.540 casos. Aunque la cartera sanitaria califica el comportamiento dentro de los parámetros esperados, la aceleración de los diagnósticos, el avance sostenido desde la pandemia y la aparición de cuadros clínicos severos en menores de edad reactivaron las alarmas en distintos distritos provinciales.
La evolución de una tendencia que no cede
El repunte actual de la tuberculosis no constituye un fenómeno aislado, sino la continuidad de una curva ascendente que se profundizó tras el período de confinamiento sanitario. Durante 2025, las notificaciones anuales alcanzaron los 16.445 infectados en todo el territorio nacional, lo que representó un alza interanual del 3,9% respecto de 2024 y una suba acumulada del 79,7% en comparación con los registros de 2020.
Especialistas del ámbito de la salud pública advierten que este recrudecimiento responde al deterioro progresivo en las condiciones generales de vida, sumado a demoras estructurales en los controles preventivos y a barreras socioeconómicas que limitan la detección precoz en poblaciones vulnerables.
El cuadro epidemiológico en las provincias: foco en el norte
El Noroeste Argentino se posiciona como el sector geográfico con mayor impacto de la infección bacteriana:
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Provincia de Salta: Ostenta la tasa de incidencia más elevada del país, con 63,8 casos cada 100.000 habitantes y 400 personas diagnosticadas formalmente durante el primer semestre del año. Frente a esta realidad, las autoridades provinciales reforzaron las campañas comunitarias. Norma Heredia, responsable del Programa Provincial de Tuberculosis, enfatizó la urgencia de ampliar la sospecha médica: no solo ante tos persistente por más de dos semanas, sino también frente a pérdida inexplicable de peso, cansancio crónico o cuadros de inmunodepresión.
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Provincia de Jujuy: La detección de un contagio en un alumno de nivel secundario desató el reclamo de los trabajadores no docentes de establecimientos educativos. Los referentes sindicales exigieron provisión de elementos de bioseguridad —como barbijos y guantes—, testeos periódicos para el personal de maestranza y capacitaciones ministeriales para actuar ante brotes institucionales.
Detección en el ámbito escolar bonaerense y desmitificación social
En la provincia de Buenos Aires, la ciudad de Mar del Plata contabilizó a mediados de agosto su tercer diagnóstico en comunidades escolares: una alumna de primaria que recibió atención en el Hospital Materno Infantil y evolucionó favorablemente, descartándose el riesgo de contagio masivo.
Frente a la repercusión de estos episodios, Carla Lorea, especialista en Epidemiología de la Región Sanitaria VIII, remarcó la importancia de desterrar estigmas:
«Hay que evitar asociar la enfermedad exclusivamente con situaciones de pobreza o vulnerabilidad social. Si bien determinadas condiciones de vida pueden favorecer la transmisión, la tuberculosis puede presentarse en personas de diferentes edades, condiciones sociales y económicas».
La funcionaria subrayó además la vigencia indiscutible de la vacuna BCG en recién nacidos como herramienta esencial para prevenir formas letales y diseminadas de la patología.
Críticas a la gestión territorial y aumento de cuadros severos
La falta de operativos proactivos de rastreo en el terreno motivó duras críticas de profesionales del sector respiratorio. En Salta, la neumonóloga Clara López denunció un incremento de pacientes menores de 15 años afectados por meningitis tuberculosa, una de las complicaciones más graves de la enfermedad.
La especialista cuestionó que la disponibilidad de métodos diagnósticos rápidos y tratamientos gratuitos no se traduzca en una caída de la mortalidad, atribuyendo las fallas a la escasez de búsqueda activa de sintomáticos respiratorios en barrios periféricos y centros de atención primaria.
Brecha de género: factores de exposición frente a causas biológicas
A escala global, los varones representan cerca de dos tercios del total de diagnósticos de tuberculosis. Una investigación internacional encabezada por el University College London (UCL), publicada en la revista científica eClinicalMedicine sobre una muestra de 22.000 personas en 14 países, determinó que esta asimetría no obedece a vulnerabilidades genéticas o biológicas, sino a patrones de exposición cotidiana.
Factores como el tipo de empleo, la permanencia en ambientes cerrados poco ventilados, las conductas sociales y el retraso en la consulta médica explican por qué los hombres presentan mayor contacto con la bacteria. De acuerdo con el investigador Yohhei Hamada, intervenir sobre los determinantes de exposición masculina resultará clave para reducir la brecha de género y contener la propagación general.
El panorama sanitario en Argentina exige articular campañas informativas masivas, dotar de insumos a los centros de salud barriales y fortalecer la búsqueda activa de casos para frenar un incremento que amenaza con profundizarse en los próximos meses.
