Muerte de Gaspi: el informe reveló que una nave no tenía el radar activo

El reporte preliminar del trágico choque aéreo en Río de Janeiro señala que uno de los helicópteros volaba sin ser detectado por los sistemas de control de tránsito.

El trágico accidente aéreo ocurrido el pasado 14 de junio en Río de Janeiro, Brasil, que se cobró la vida de seis personas —entre ellas el joven argentino Gaspar «Gaspi» Prim Díaz, de 23 años—, sumó un elemento crucial para determinar cómo se desencadenó el siniestro. El Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa) de ese país emitió su informe preliminar, revelando que una de las dos aeronaves involucradas en la colisión volaba con su sistema de radar inactivo, lo que impidió su detección por parte de los operadores del Control de Espacio Aéreo antes del impacto.

Rutas coincidentes y una señal invisible en el espacio aéreo

El documento de los investigadores brasileños detalló de manera minuciosa que ambos helicópteros transitaban por corredores visuales que presentaban puntos de coincidencia. La aeronave identificada con la matrícula PR-DJJ, comandada únicamente por el piloto Charles Marsillac, se desplazaba bajo el monitoreo constante de las pantallas de control terrestre hasta el preciso instante en que se produjo la colisión.

En contraposición, el helicóptero matriculado como PP-MAC, en el cual viajaban el piloto Alexandre Souza y cuatro pasajeros —los jóvenes argentinos Gaspar Prim Díaz y Lucas Vignale, junto a Lucas Frota y el reconocido artista estadounidense Oliver Tree—, no figuraba en los registros de los radares activos del control de tránsito aéreo de la región costera. Esta unidad había despegado del aeropuerto de Jacarepaguá y tenía como destino final la localidad de Angra dos Reis, situada en la Costa Verde de Río de Janeiro.

El plan de vuelo original de ambos aparatos contemplaba el tránsito por las denominadas rutas de «Praia» y «Grota». El análisis de las trayectorias determinó que estos caminos aéreos se cruzaban en un punto de confluencia geográfica conocido como «Tachas». Fue allí donde se produjo el impacto fatal, precisamente sobre el tendido de la línea hidroeléctrica de la zona de Grota, en las inmediaciones del barrio Recreio dos Bandeirantes.

Altitud, velocidad y el factor meteorológico bajo análisis

Al momento de producirse la colisión en el aire, el helicóptero pilotado por Marsillac mantenía una altitud de 244 metros sobre el nivel del suelo y se desplazaba a una velocidad constante de 200 kilómetros por hora. El informe técnico del Cenipa descartó inicialmente que las condiciones del tiempo hubiesen tenido incidencia en el siniestro, ya que los reportes meteorológicos de esa jornada indicaban que el clima era óptimo y permitía una visibilidad perfecta para la navegación bajo reglas de vuelo visual.

Otro de los puntos destacados por los peritos aeronáuticos radica en la ausencia de las denominadas «cajas negras». Ninguna de las dos aeronaves contaba con dispositivos registradores de datos de vuelo ni de grabación de voz en la cabina de pilotaje. Los investigadores aclararon que la legislación aeronáutica vigente no exige la obligatoriedad de estos implementos de registro para los modelos específicos de helicópteros implicados en la tragedia. Sin embargo, el personal técnico logró recuperar un dispositivo de posicionamiento global (GPS) perteneciente a uno de los aparatos, cuya lectura de datos resultó de vital importancia para poder reconstruir de forma parcial el recorrido previo al choque.

La continuidad de la investigación y el dolor de las familias

Los especialistas del Cenipa fueron sumamente cautos al señalar que los datos vertidos en este primer reporte revisten un carácter estrictamente informativo y preliminar. El documento actual no tiene como finalidad adjudicar culpas ni fijar responsabilidades penales o civiles, sino recolectar evidencias técnicas que colaboren con la prevención de futuros incidentes en la actividad aérea.

La investigación de este caso que conmocionó tanto a la opinión pública argentina como a la brasileña continuará su curso regular. El dictamen definitivo del organismo, que se elaborará tras finalizar los peritajes de los motores, las estructuras de las naves y las comunicaciones de radio, será el encargado de establecer de forma concluyente cuáles fueron los factores humanos, mecánicos y operativos que confluyeron para desencadenar la tragedia que apagó la vida del joven Gaspar «Gaspi» Prim Díaz y de otras cinco personas.