Universidades van a una nueva marcha federal y crece la presión por los salarios

El Consejo Interuniversitario Nacional convocó a una movilización para el 12 de mayo hacia Plaza de Mayo, exigiendo la aplicación de la Ley de Financiamiento y una recomposición salarial urgente.

Un nuevo capítulo en la defensa de la educación pública

El sistema universitario argentino se prepara para una nueva demostración de fuerza en las calles. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), en conjunto con gremios docentes, no docentes y federaciones estudiantiles, anunció la convocatoria a la cuarta Marcha Federal Universitaria para el próximo 12 de mayo. El epicentro será la Plaza de Mayo, pero se espera que la réplica se sienta en las principales ciudades del país, en un escenario de confrontación abierta con el Gobierno nacional.

El conflicto, que se ha sostenido a lo largo de los últimos meses, gira en torno a dos ejes ineludibles: el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario sancionada en 2025 y la alarmante pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sector. A pesar de los fallos judiciales que instan al Poder Ejecutivo a girar los fondos correspondientes, la administración central mantiene una postura de férrea resistencia en pos del equilibrio fiscal.

Salarios en caída y paritarias paralizadas

La situación salarial es, quizás, el punto de mayor fricción. Según informes de los gremios del sector, los ingresos de docentes y no docentes han experimentado una caída superior al 40% en términos reales desde el inicio de la actual gestión. Esta depreciación ha colocado a una porción significativa de los trabajadores universitarios por debajo de la línea de pobreza.

La tensión alcanzó un punto crítico tras la decisión del Gobierno de otorgar, de manera unilateral, un incremento del 1,7%. Para los representantes sindicales, esta cifra no solo es insuficiente frente a la inflación mensual, sino que representa una «provocación» que clausura el diálogo paritario. La Ley de Financiamiento estipula una recomposición del 51% para equiparar los haberes a la inflación acumulada, una meta que el Ejecutivo considera incompatible con sus proyecciones presupuestarias.

El ajuste presupuestario en números

Más allá de los sueldos, el funcionamiento básico de las casas de altos estudios está bajo la lupa. Diversos informes técnicos señalan que el presupuesto universitario ha sufrido un recorte cercano al 30% real. Esta reducción no solo afecta el pago de servicios y mantenimiento de edificios, sino que impacta directamente en áreas sensibles como:

  • Investigación científica: Desfinanciamiento de proyectos y laboratorios.

  • Becas estudiantiles: Congelamiento de montos en un contexto de suba de transporte y materiales.

  • Infraestructura: Paralización de obras de ampliación y mejora en los campus de todo el país.

Desde el Palacio de Hacienda argumentan que la plena implementación de la ley vigente pondría en riesgo las metas de superávit primario. No obstante, desde el CIN advierten que la desinversión actual está comprometiendo la calidad académica y la permanencia de los estudiantes en el sistema.

La previa: jornada nacional de protesta

Como antesala a la gran movilización de mayo, se ha organizado una jornada nacional de protesta para el jueves 23 de abril. Durante ese día, se realizarán clases públicas, abrazos simbólicos y asambleas en universidades de todo el territorio nacional para visibilizar el reclamo y masificar la convocatoria hacia la Plaza de Mayo.

La marcha del 12 de mayo contará con el apoyo de un amplio arco sindical, incluyendo a CONADU, CONADU Histórica, FEDUN, FAGDUT, CTERA, UDA y FATUN. El objetivo es replicar la masividad de las movilizaciones anteriores, las cuales marcaron hitos de participación ciudadana en defensa de la universidad pública, gratuita y de calidad.