Más del 70% de los inquilinos bajo la línea de pobreza

Un informe de Inquilinos Agrupados revela el impacto devastador de la crisis habitacional en Argentina, con cifras alarmantes de pobreza entre los arrendatarios.

En medio de una crisis habitacional sin precedentes, un informe reciente de Inquilinos Agrupados destaca que más del 70% de los hogares inquilinos unipersonales se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Las cifras son aún más alarmantes en hogares de tres integrantes, alcanzando casi el 80%, y en aquellos con cuatro o más personas, subiendo al 88%.

El contexto económico y social en Argentina ha llevado a una situación crítica para muchos arrendatarios. Según un informe de Inquilinos Agrupados, la mayoría de los hogares inquilinos enfrentan serias dificultades para cubrir sus necesidades básicas debido a los altos costos de alquiler y expensas, sumados a ingresos insuficientes. Esta problemática se agudiza en un marco de recesión y aumento de precios.

El cálculo del índice de pobreza para los hogares inquilinos, realizado por Inquilinos Agrupados, se basó en los valores de la Canasta Básica Total (INDEC) junto a los gastos de alquiler y expensas para distintos tipos de hogares, correspondientes a marzo de 2024. Estos datos fueron comparados con los valores de Ingresos Totales Familiares relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (INDEC) para el primer trimestre de 2024.

En un hogar unipersonal, los costos considerados incluyeron una Canasta Básica Total de $250.286,44, el alquiler de un monoambiente a $186.754 y expensas de $69.540, lo que totaliza $506.580,44 como Canasta de pobreza inquilina. Esta es la cantidad necesaria para que una persona sola pueda mantenerse en marzo de 2024, evidenciando la dificultad de alcanzar este monto con los ingresos actuales.

«La mayoría de quienes alquilan hoy están viviendo una situación de vulnerabilidad realmente compleja», expresó la periodista Nazarena Lomagno en La Mañana, programa de C5N. «La realidad es que, debido a los sueldos deteriorados, alquilar con la actualización que se propone se vuelve cada vez más complicado», añadió.

Además, los contratos de locación firmados en agosto de 2022 y 2023 enfrentarán un incremento interanual del 247,5%, según la última actualización del Índice para Contratos de Locación (ICL). Este aumento implica que un inquilino que pagaba $100.000 por su alquiler, desde el 1º de agosto deberá abonar $347.500, un salto significativo que muchos encuentran difícil de afrontar.

Esta situación no solo afecta a individuos y familias, sino que tiene implicaciones más amplias para la economía y el tejido social del país. La crisis de los alquileres está provocando un aumento de la pobreza y la vulnerabilidad social, exacerbando las tensiones y la inseguridad habitacional.