Hacia el camino de la integridad regional, en un proyecto nuestro

 

La punta de lanza de la vuelta de los gobiernos progresistas en América Latina fue nuestro país, pero rápidamente otros países acompañaron este nuevo tiempo de esperanza. El triunfo del MAS en Bolivia con Lucho Arce a la cabeza, y ahora el ascenso de Gabriel Boric en nuestra hermana nación chilena, permite nuevamente pensar ya no en un proyecto nacional, sino más bien regional que ponga a la patria grande latinoamericana en el mapa del mundo.

Los gobiernos progresistas de América latina hoy piensan también en Lula, como la gran deuda brasileña para coronar una mirada regional que nuevamente piense en la soberanía de los pueblos y  no en el endeudamiento y la dependencia. 

Pero mientras la región se prepara para la nueva mirada estratégica, quienes hundieron a nuestra Argentina en el endeudamiento, y la pobreza, quienes fueron parte del plan de dependencia económica que además fugo millones de dólares al exterior, además hoy no quieres aprobar un presupuesto que nos permita dar vuelta la página y mirar para adelante. 

Los grandes hacedores de la grieta, lo son porque siguen pensando en concentrar el poder económico en pocas manos para seguir tomando decisiones desde el poder. Hoy no es abstracto lo que está en juego, es el vecino, la vecina que nos cruzamos todos los días, que no fue parte de la fiesta del endeudamiento, que no vio ni uno solo de esos dólares que en algunos casos ni siquiera pasó por nuestro país, pero que sintió el cimbronazo de una deuda que no le es propia pero que lo encadenó de por vida. 

Aquí desde el Conurbano, desde el lugar donde empiezan y terminan todas las grandes acciones políticas de nuestra historia, queremos seguir creyendo en un proyecto colectivo. Ese que puso a Almirante Brown de pie y nos mostró el camino, ese que late en cada sentimiento de pertenencia que nos une, ese que construyó nuestra identidad desde ahora, y que seguirá siendo parte de nuestra esencia para siempre.