La idea de elegir un proyecto de Nación

 

Este domingo avanzamos en ratificar un rumbo nacionalista, democrático, popular que ponga en prioridad a las mayorías y que reivindique el enfoque soberano, con trabajo y producción. Todo eso nos jugamos en la patriada de estas elecciones, que como bien lo dijimos en varias oportunidades, no son unas “elecciones más”, ponen en juego un proyecto de país, una mirada productiva del Estado, y una mirada sobre la independencia.

En ese sentido, las elecciones abren un cause. El cause de un nuevo acuerdo social que nos permita avanzar con todo lo que aprendimos como sociedad, defendiendo nuestra economía, nuestros recursos naturales, la industrialización y la producción como ramas fundamentales de crecimiento del producto bruto interno.

Soberanía que es sinónimo de independencia política y desde ese lugar el fortalecimiento de una mirada regional, que en algún momento supimos tener con los países hermanos del continente. Un proyecto colectivo, frente al individualismo que nos proponen como estrategia neoliberal y que nunca ha resuelto las necesidades sociales.

La posibilidad de colectivizar la mirada social y empezar a resolver la participación ciudadana como método para ser parte. La democracia permite sostener un proyecto que nos participa y que nos interpela. Hace dos largos años tomamos una decisión, también colectiva que la pandemia no permitió que lleváramos a cabo.

Luego, tuvimos dos años de horror, de sufrimiento y de encierro, pero donde priorizamos la vida y salimos airosos, como modelo a seguir en el mundo. Pudimos rápidamente sostener la atención de cada ciudadano sin tener que elegir como en otras naciones, pusimos por delante nuestras similitudes en vez de resaltar nuestras diferencias. Y aprendimos, entendimos que es necesario un Estado presente, regulador, grande.

Pusimos el ojo en los errores del pasado, no tan lejano y hoy tenemos una responsabilidad. La de no olvidarnos de eso, la de creer en el proceso que vivimos, la de recordar que hubiera sido más fácil si no hubiéramos venido de cuatro años de necedad y de devastación. Nuestro compromiso es con la gente: vayamos a votar el domingo, con la responsabilidad de no volver a un pasado que no queremos recordar.