La otra cara del ajuste: casi un millón de personas perdió su cobertura de obras sociales y prepagas en un año
La Encuesta Permanente de Hogares del INDEC registró la menor cobertura de salud privada desde 2016. La caída del empleo formal y los aumentos en las cuotas por encima de la inflación impulsaron la migración hacia el sistema público sanitario.
La cobertura privada de salud en Argentina sufrió un retroceso histórico durante el último año. Entre el primer semestre de 2025 y el mismo período de 2026, casi 970.000 personas dejaron de contar con una obra social o una empresa de medicina prepaga, pasando a depender exclusivamente de la atención pública.
El dato se desprende del último informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que ubica a la cantidad de personas con cobertura privada en su nivel más bajo desde que comenzó la serie estadística en 2016. En concreto, se calcula que 969.340 asociados quedaron fuera del sistema privado y que aproximadamente 1.048.770 personas adicionales pasaron a recaer por completo en el sistema sanitario estatal.
Factores determinantes: empleo formal en baja y desregulación de cuotas
El desplome de la cobertura privada responde de manera directa a dos variables económicas centrales:
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La contracción del empleo registrado: En el período analizado se destruyeron 132.323 puestos de trabajo privados (-2,1%) y 29.533 empleos públicos (-0,9%). La pérdida de la formalidad laboral implica automáticamente la baja de los aportes y la consecuencia de que todo el grupo familiar quede excluido de la obra social asociada. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei en diciembre de 2023, el retroceso acumulado asciende a 253.049 puestos privados (-4%) y 87.313 estatales (-2,5%).
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El fuerte incremento de las cuotas: Tras la desregulación de precios, las prepagas acumularon un alza cercana al 499,7% entre diciembre de 2023 y septiembre de 2026, superando ampliamente a la inflación general del período, que se ubicó en el 344%. Esta disparidad asfixió la capacidad de pago de los hogares, forzando bajas masivas en los planes de salud.
Impacto en las estadísticas sanitarias
Como consecuencia de este escenario, la distribución de la población según su acceso prestacional se modificó de forma sensible: actualmente, el 64,3% de la población cuenta con algún tipo de cobertura privada (obra social o prepaga), mientras que el 35,5% depende únicamente del sistema público, un volumen que pone bajo máxima tensión la infraestructura y los recursos de hospitales y centros de salud estatales.
