Crisis ganadera: cae la producción de carne y los precios internos amenazan con un nuevo salto
El precio del ganado en pie alcanzó su máximo en 15 años mientras la faena retrocede a niveles históricos. Con una inflación que resiste, el sector advierte sobre el impacto en el consumo.
Un escenario de escasez y precios récord
El mercado cárnico argentino enfrenta una «tormenta perfecta» que combina factores climáticos extremos, retención de stock y una fuerte presión exportadora. Según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), la producción de carne vacuna registró una caída del 9,1%, mientras que la faena se hundió a niveles que no se veían en casi medio siglo.
Esta retracción en la oferta ha empujado el valor del animal en pie a su nivel más alto en los últimos 15 años. La causa raíz se remonta al ciclo 2021-2025, donde sequías e inundaciones forzaron una liquidación anticipada de hacienda, reduciendo drásticamente el stock de madres. Actualmente, la participación de hembras en la faena ronda el 48%, un indicador crítico que pone en duda la capacidad de recomposición del rodeo en el corto plazo.
El impacto en la góndola y el bolsillo
A pesar de que el Gobierno de Javier Milei proyecta una inflación por debajo del 1% para el segundo semestre, la dinámica de las carnicerías parece ir por otro carril. Solo en febrero, los precios de la carne subieron más del 7% respecto a enero, con alzas de hasta el 18% en algunos distritos como Rosario. Los cortes populares (paleta, cuadril y nalga) fueron los más afectados.
| Indicador Sectorial | Dato Actual | Tendencia |
| Producción de carne | -9,1% | Descendente |
| Consumo per cápita (Feb) | 47,3 kg/año | Mínimo histórico (-13,8%) |
| Precio animal en pie | Máximo 15 años | Ascendente |
| Participación de hembras | 48% | Alerta roja |
El consumo interno, motor tradicional de la industria, atraviesa uno de sus peores momentos. Con un promedio de 47,3 kilos anuales por habitante, la demanda cayó un 13,8% interanual. Los consumidores, imposibilitados de convalidar los nuevos valores, han comenzado un desplazamiento masivo hacia alternativas como el cerdo y el pollo, aunque este último también ha registrado incrementos que limitan su rol como «refugio» económico.
Exportación vs. Mercado Interno
Un factor determinante en la formación de precios es la puja entre el abastecimiento local y el mercado externo. Ante la menor cantidad de animales, los productores optan por exportar para obtener divisas, lo que reduce la disponibilidad de cortes para las carnicerías de barrio.
Juan Ramos, presidente de la Sociedad de Carniceros de Rosario, explicó que el consumidor ya no avala los aumentos: «Hoy una pulpa de cerdo está en $9.000 y una de ternera en $24.000; la gente volcó sus compras al cerdo». Esta brecha de precios actúa como un techo natural para las subas, aunque la presión de los costos de producción sigue latente.
