Kicillof advierte una temporada crítica y exige a Milei fondos adeudados

El gobernador bonaerense denunció en Villa Gesell que el consumo turístico cayó un 21%, comparando la situación actual con la pandemia, mientras reclama el envío de 13 billones de pesos.

En el marco de la primera conferencia de verano realizada en la localidad de Villa Gesell, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, presentó un informe alarmante sobre el desempeño de la actividad turística bonaerense. Con datos que reflejan una caída generalizada en el consumo y la afluencia de visitantes, el mandatario vinculó directamente la crisis del sector con el programa económico implementado por el presidente Javier Milei, a quien le exigió de forma vehemente la devolución de recursos federales.

El desplome de los indicadores turísticos

La presentación, que contó con el respaldo técnico del ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, reveló cifras que el Ejecutivo provincial califica como «excepcionales y graves». Desde el inicio de la temporada el 1° de diciembre hasta la fecha, se registró una disminución del 2,4% en la llegada de turistas, lo que equivale a unos 90.000 visitantes menos en comparación con el ciclo anterior.

Sin embargo, el dato más preocupante para los empresarios del sector es el desplome del gasto promedio, que se hundió un 21% a nivel provincial y alcanzó una caída del 26% en los destinos de la Costa Atlántica. «Estamos viendo niveles de actividad y de ingresos en algunos sectores peores que los que tuvimos en aquellos veranos de la pandemia», sintetizó Kicillof, subrayando que la brevedad de las estadías —que se redujeron un 7%— agrava la pérdida de rentabilidad.

Tensión política y reclamo financiero

El discurso del gobernador no solo se centró en la estadística, sino que escaló en el terreno de la confrontación política con la Casa Rosada. Kicillof denunció que el Gobierno Nacional mantiene una deuda con la Provincia que asciende a los 13 billones de pesos, afectando partidas destinadas a educación, salud y jubilaciones.

«Milei, devolvele a la provincia lo que le robaste», disparó el mandatario, quien calificó de «ilegal» la retención de estos fondos. Según la visión de La Plata, el ajuste fiscal de la Nación está siendo financiado mediante la apropiación de recursos provinciales para destinarlos a lo que denominó «timba financiera». El gobernador insistió en que «no hay sector que se salve» del actual plan económico, al que describió como un esquema convencional que beneficia exclusivamente a sectores concentrados.

Inversión pública frente al ajuste nacional

Para contrastar con la parálisis de la obra pública nacional, Kicillof aprovechó el evento para anunciar la continuidad de los trabajos en la Ruta 11. Se trata de un tramo de 48 kilómetros entre Mar de Ajó y Pinamar, con una inversión estimada en 100 millones de dólares financiados mediante crédito internacional.

«Ahí se ven las máquinas trabajando. No son para la timba, son para obras para la gente», enfatizó, buscando posicionar a la gestión provincial como un «escudo» frente al desfinanciamiento estatal promovido desde el Ejecutivo Nacional. Esta obra es considerada estratégica para la conectividad de la quinta actividad económica más importante de la provincia: el turismo.

El impacto en el consumo popular

Un indicador clave mencionado durante la conferencia fue el desempeño de Cuenta DNI, la billetera digital del Banco Provincia. Las operaciones a través de esta plataforma registraron una caída del 40% respecto al verano de 2025, lo que evidencia el fuerte retroceso del poder adquisitivo de los sectores medios y bajos que habitualmente motorizan los destinos bonaerenses.

A pesar de que el INDEC informó recientemente una inflación del 31,5% para el cierre del año anterior, desde la Provincia sostienen que la estabilidad nominal de los precios no ha sido acompañada por una recuperación del ingreso, lo que mantiene paralizado el consumo interno.