Spagnuolo reconoció audios de coimas en la Andis pero la Justicia le rechazó ser querellante

El exdirector de la Andis, Diego Spagnuolo, admitió en la Justicia ser la voz de los audios sobre coimas pero la Cámara le negó ser querellante.

Diego Spagnuolo reconoció formalmente ante la Justicia que es suya la voz de los audios que salieron a la luz y mencionan presuntas coimas vinculadas a Karina Milei dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis). Sin embargo, este movimiento procesal no le otorgó el beneficio que esperaba, ya que la Cámara Federal porteña rechazó su pedido para constituirse como querellante en la causa que investiga una presunta maniobra de espionaje ilegal.

La admisión del exfuncionario no se trató de una declaración espontánea ni de una confesión pública, sino de un requisito ineludible presentado en un escrito ante el juez federal Julián Ercolini. Para argumentar que había sido víctima de una filtración ilegal y de espionaje, Spagnuolo necesitaba indefectiblemente admitir la autoría de las grabaciones, sosteniendo en su presentación que «luce evidente que soy el sujeto que habría sido víctima de la maniobra de espionaje aquí investigada».

El revés judicial y la ambigüedad en la mira

Pese a la estrategia legal desplegada por la defensa, la respuesta de los magistrados Eduardo Farah y Roberto Boico fue contundente. La Cámara Federal decidió negarle el rol de querellante bajo el argumento de que el exfuncionario evitó precisar cuestiones fundamentales que debería conocer con exactitud si realmente estuviera colaborando de forma transparente con la investigación.

«Es inconciliable con el rol del querellante y con su deber de atestiguar la ambigüedad mostrada al evitar precisar si es o no él quien habla, qué fue dicho y qué no, ante quién, cuándo y dónde.»

Para los jueces, este nivel de vaguedad puede llegar a tolerarse dentro de los márgenes de defensa técnica de un acusado, pero resulta totalmente incompatible con los deberes y responsabilidades que le corresponden a una querella.

Una posición incómoda y un futuro judicial complejo

Con este fallo adverso, Spagnuolo queda atrapado en un escenario procesal sumamente delicado. Por un lado, ya quedó asentado formalmente en el expediente que él es la persona que emite los dichos en las grabaciones que comprometen al entorno político oficial. Por el otro, la Justicia le cerró la puerta para utilizar ese mismo argumento como herramienta legal para posicionarse como víctima en el expediente paralelo de espionaje.

El reconocimiento de su propia voz, lejos de blindarlo o permitirle acceder a las pruebas y proponer medidas dentro de la causa principal, terminó por cercar su defensa y complicar aún más su situación frente a las pesquisas abiertas por las presuntas irregularidades en la Andis.