Caso Maradona: peritos defendieron el tratamiento de Carlos Díaz
En el marco del caso Maradona, dos especialistas en adicciones declararon ante el tribunal y respaldaron la modalidad del tratamiento ambulatorio aplicado por el psicólogo imputado Carlos Díaz.
En el marco del caso Maradona, dos psicólogos especialistas en adicciones declararon este martes ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro y respaldaron firmemente la validez científica del tratamiento ambulatorio implementado por el psicólogo Carlos Díaz, uno de los ocho acusados por el supuesto homicidio simple con dolo eventual del célebre capitán de la selección argentina. Durante su exposición ante los magistrados Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, los peritos detallaron exhaustivamente los parámetros técnicos que regulan las internaciones y los abordajes domiciliarios en pacientes con consumos problemáticos graves, aportando elementos fundamentales para la estrategia defensiva del imputado.
Precisiones técnicas ante el tribunal de San Isidro
La audiencia judicial contó con los testimonios expertos de Damián Barreiro e Ignacio O’Donnell, quienes fueron propuestos formalmente por la defensa de Díaz —representada por los abogados Diego Olmedo y Hernán Guaita— con el propósito explícito de clarificar el marco científico y terapéutico bajo el cual se asistió a Diego Armando Maradona durante sus últimas semanas de vida en una residencia alquilada en el country San Andrés, ubicado en el partido bonaerense de Tigre.
Durante sus declaraciones, los profesionales desglosaron ante el estrado judicial las diferencias fundamentales entre los distintos dispositivos de asistencia psiquiátrica y psicológica vigentes en el sistema sanitario argentino. «Básicamente explicaron en qué consisten una internación ambulatoria, un tratamiento ambulatorio, una internación compulsiva, otra internación voluntaria, cómo es un centro de tratamiento abierto y un psiquiátrico», precisaron fuentes judiciales vinculadas estrechamente al desarrollo del debate oral a la Agencia Noticias Argentinas. Mediante esta argumentación técnica, los testigos buscaron demostrar ante los jueces que la modalidad elegida para el paciente se ajustaba a los protocolos habituales en cuadros de adicciones crónicas, desestimando la necesidad imperativa de una internación psiquiátrica cerrada bajo las circunstancias clínicas y de autonomía que presentaba el excapitán albiceleste en aquel momento.
El alcance de la atención profesional y la responsabilidad
El psicólogo Carlos Díaz, de 34 años, formó parte del equipo tratante multidisciplinario que asistió a Maradona desde fines de octubre hasta el trágico deceso del ídolo deportivo ocurrido el 25 de noviembre de 2020 a los 60 años de edad. A lo largo del debate oral, la defensa ha intentado demostrar que la labor específica de su cliente se ajustó estrictamente a los parámetros éticos y científicos de su disciplina, limitándose a un abordaje ambulatorio consensuado que no contravenía las directrices médicas generales dictadas por el equipo coordinador.
Los testimonios aportados por Barreiro y O’Donnell resultan de vital importancia estratégica para contrarrestar las severas imputaciones de negligencia, impericia o abandono de persona que sostienen tanto las querellas particulares como los representantes del Ministerio Público Fiscal. Al validar la pertinencia clínica de un centro de tratamiento abierto y el formato de atención domiciliaria, los expertos aportaron un respaldo conceptual que busca descomprimir la responsabilidad penal directa atribuida a Díaz, argumentando que la externación y el seguimiento ambulatorio constituían opciones clínicas plenamente válidas dentro de un cuadro patológico complejo, multifactorial y atravesado por la resistencia del propio paciente.
Un juicio complejo con múltiples acusados y aristas pendientes
El debate en curso sobre el caso Maradona involucra a un amplio abanico de profesionales de la salud cuya actuación médica es minuciosamente evaluada por el tribunal de San Isidro en busca de posibles responsabilidades penales. Junto a Carlos Díaz, el banquillo de los acusados reúne a figuras centrales de la atención médica del astro futbolístico: el neurocirujano y exmédico de cabecera Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el enfermero Ricardo Almirón, el jefe de enfermería Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini. Todos ellos enfrentan cargos de extrema gravedad por presunto homicidio simple con dolo eventual, bajo la hipótesis fiscal de que su accionar negligente y la falta de controles adecuados contribuyeron de manera directa al fatal desenlace del paciente.
En paralelo a este proceso principal, la situación procesal de los actores sanitarios presenta ramificaciones complejas y demoras operativas. Tal es el caso de la enfermera Dahiana Gisela Madrid, cuya eventual responsabilidad en los hechos deberá ventilarse en un debate independiente mediante un juicio por jurados populares. Sin embargo, dicha instancia judicial se encuentra actualmente demorada debido a diversos planteos de recusación interpuestos contra la magistrada María Coelho, lo que evidencia la densa y litigiosa maraña procesal que rodea la investigación judicial por la muerte de la máxima figura histórica del fútbol nacional.
Conclusión del debate y perspectivas sobre el caso
El desarrollo del juicio continúa profundizando en los detalles médicos, farmacológicos y logísticos que rodearon los últimos días de vida de Diego Maradona. La declaración de los peritos en adicciones marca un hito importante en la estrategia de la defensa técnica, al intentar trasladar el eje de discusión desde una supuesta omisión dolosa hacia el análisis de los límites y alcances de los tratamientos ambulatorios en pacientes con consumos problemáticos crónicos. Mientras el tribunal analiza las múltiples pruebas testimoniales y documentales incorporadas al expediente, el proceso judicial avanza de manera sostenida hacia la reconstrucción definitiva de las responsabilidades profesionales en un hecho que continúa conmoviendo profundamente a la opinión pública argentina e internacional.
