Tarifazo en transporte: más de un millón de usuarios menos
El tarifazo en transporte expulsó a 1.150.000 pasajeros en el AMBA durante agosto, mientras un nuevo incremento del 4,3% entra en vigencia a partir de septiembre.
El tarifazo en transporte continúa reconfigurando de manera drástica los hábitos de movilidad cotidiana en la región metropolitana, empujando a cientos de miles de trabajadores a desistir del uso del servicio público. Durante agosto de 2026, los colectivos que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) trasladaron a 7,7 millones de personas en días hábiles, una cifra que expone un derrumbe interanual del 12,9% frente al mismo período de 2025. Según el informe de la Asociación Argentina de Empresas de Transporte Automotor (AAETA), esta retracción equivale a una pérdida neta de 1.150.000 pasajeros diarios obligados a abandonar el sistema frente al encarecimiento constante del boleto.
El desplome de la demanda y el uso en días no laborables
La caída de usuarios no se limitó a las jornadas laborales regulares. El impacto del ajuste tarifario exhibió su faceta más crítica durante los fines de semana y días festivos. En los feriados del mes, la cantidad global de pasajeros se redujo de 4,3 millones a 2,5 millones de boletos validados, marcando un retroceso del 41,5%.
Este descenso abrupto durante los días no laborables evidencia una contracción profunda del consumo en actividades recreativas, visitas familiares y traslados de esparcimiento. Cuando la presión de la presencialidad laboral cede, la ciudadanía opta masivamente por suprimir cualquier traslado que no resulte estrictamente indispensable, confirmando el agotamiento de la capacidad de pago en los sectores populares y medios.
El costo de viajar: el principal gasto de los hogares
El encarecimiento del pasaje transformó el acto de trasladarse al empleo en una carga económica insostenible. De acuerdo con el relevamiento técnico del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la Universidad de Buenos Aires y el CONICET (IIEP-UBA), un usuario promedio destinó durante agosto $123.726 para solventar exclusivamente sus viajes de ida y vuelta en transporte urbano.
Actualmente, el gasto en movilidad ya representa el 43% de la canasta básica de servicios de un hogar tipo en el AMBA. Este porcentaje sitúa al boleto como el rubro individual con mayor incidencia sobre los ingresos familiares, superando holgadamente a los servicios de luz, gas por red y agua potable.
Cuadro tarifario: nuevos valores a partir del 1 de septiembre
Lejos de encontrar un techo, la presión sobre los bolsillos se profundizará de inmediato con la aplicación de una nueva suba general del 4,3% a partir del 1 de septiembre. El esquema tarifario profundizará además la brecha de costos entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
En las 28 líneas de colectivos bajo jurisdicción de la Capital Federal, el boleto mínimo para trayectos de hasta 3 kilómetros se ubicará en $887,87. Para los recorridos de 3 a 6 kilómetros pasará a $986,57; entre 6 y 12 kilómetros costará $1.062,56; y los trayectos de 12 a 27 kilómetros alcanzarán los $1.138,61.
En los municipios del Gran Buenos Aires, pertenecientes a las líneas provinciales y comunales, el costo resultará aún más oneroso. El tramo mínimo de hasta 3 kilómetros ascenderá a $1.158,97, mientras que las secciones de 3 a 6 kilómetros treparán a $1.303,83. Las distancias intermedias de 6 a 12 kilómetros se fijarán en $1.448,71, el tramo de 12 a 27 kilómetros costará $1.738,45 y los recorridos superiores a 27 kilómetros superarán la barrera de los dos mil pesos, alcanzando los $2.043,84 por viaje.
Las zonas del conurbano más afectadas por el ajuste
La pérdida de usuarios exhibió un comportamiento heterogéneo según la ubicación geográfica y la disponibilidad de alternativas de movilidad. En las líneas municipales —aquellas numeradas a partir del 500—, la merma promedio se situó en torno al 40%.
Los municipios del conurbano con caídas más pronunciadas fueron Campana (-37,60%), Luján (-28,04%) y Berazategui (-21,80%). Detrás se ubicaron Ituzaingó (-21,63%) y José C. Paz (-21,55%), distritos donde la oferta ferroviaria es marginal y el colectivo funciona como la única alternativa física de transporte para acceder a los centros productivos. En contraste, las caídas resultaron más atenuadas en Brandsen (-8,45%), General San Martín (-8,73%) y San Fernando (-11,55%), donde conviven otras opciones de traslado y corredores nacionales.
Impacto acumulado y consecuencias en la movilidad urbana
Los registros de agosto consolidan una tendencia estructural derivada de la política de quita sostenida de subsidios estatales. Según el IIEP-UBA, el aumento acumulado en el rubro transporte roza el 1.000% desde diciembre de 2023, liderando la suba de precios relativos muy por encima del índice general de inflación.
La salida forzada de más de un millón de pasajeros mensuales no representa un síntoma de optimización del sistema, sino la consolidación de una crisis de accesibilidad urbana que margina a los trabajadores de menores recursos de la conectividad básica metropolitana.
