Caso Loan: testigos complicaron a «El Americano» por desviar la causa
El caso Loan sumó testimonios de fuerzas federales que revelaron cómo Nicolás Soria fingió ser agente internacional, bloqueó accesos y manipuló a testigos clave durante la investigación judicial.
El caso Loan sumó revelaciones clave durante las últimas audiencias ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes, donde efectivos de seguridad complicaron severamente la situación procesal de Nicolás Gabriel Soria, apodado «El Americano». Tres agentes de la Prefectura Naval Argentina y un cabo de la Policía Federal Argentina (PFA) declararon bajo juramento este jueves y expusieron el sistemático accionar del imputado para entorpecer la búsqueda de Loan Danilo Peña, el menor de cinco años desaparecido el 13 de junio de 2024 en la localidad de 9 de Julio.
Maniobras de control en el hotel de los testigos
De acuerdo con las declaraciones brindadas ante el tribunal integrado por los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco, el acusado desplegó una serie de estrategias destinadas a coaccionar y aislar a los familiares directos y testigos directos. Soria asumió el control de facto de las instalaciones del hotel Despertar del Iberá, lugar donde permanecían alojadas bajo custodia preliminar Macarena Peña, Camila Núñez y los menores que presenciaron el almuerzo previo a la desaparición del niño.
Los agentes de las fuerzas federales detallaron que el sospechoso utilizaba una postura intimidatoria frente a las autoridades formales. En los primeros contactos con las patrullas apostadas en el perímetro, Soria se negaba a exhibir documentación civil y apelaba al uso del idioma inglés como mecanismo para desorientar a los uniformados y esquivar las inspecciones rutinarias de rigor.
Falsas identidades y desafío a la autoridad judicial
La acusación contra el imputado se agravó luego de que los testigos ratificaran que Soria se presentaba falsamente como miembro en comisión de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) y, en otras oportunidades, como emisario de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). Con estas acreditaciones inexistentes, intentaba eludir el control de los retenes policiales y subordinar el accionar de los agentes que custodiaban el establecimiento.
«Me dijo que nadie podía pedirle la identificación porque tenía un jefe por encima de todos, incluso de la jueza», relató uno de los efectivos de Prefectura durante su comparecencia judicial. Esta afirmación evidenció la intención explícita de desacreditar a las autoridades judiciales a cargo de la instrucción e imponer una jerarquía operativa paralela.
Bloqueo mediático y allanamientos sin orden legal
El expediente judicial también documenta cómo el imputado intentó filtrar la cobertura de la prensa para controlar el relato de lo ocurrido. Según los testimonios coincidentes del personal de seguridad, «El Americano» determinaba arbitrariamente qué periodistas contaban con autorización para ingresar al hotel y fijaba pautas estrictas sobre los temas que podían abordarse durante los reportajes a los testigos protegidos.
Por su parte, las declaraciones del suboficial Natanael Escobar, la agente Natalia Verón Gómez y el prefecto Federico Cabrera aportaron elementos probatorios sobre presuntas incursiones irregulares de Soria en el domicilio de la familia Peña. Los uniformados detallaron que el individuo concretó supuestos procedimientos de inspección y allanamientos sin órdenes expedidas por los juzgados intervinientes, simulando contar con avales ministeriales para revisar pertenencias y recolectar testimonios sin validez jurídica.
El proceso oral avanza sobre la hipótesis de encubrimiento agravado y entorpecimiento de la justicia federal. Las declaraciones testimoniales consolidan la línea acusatoria que busca determinar si estas acciones respondieron a una iniciativa individual o a un esquema coordinado para dilatar y frustrar el esclarecimiento definitivo del paradero de Loan Danilo Peña.
