Manuel Adorni renunció a la Jefatura de Gabinete

Acorralado por denuncias de presunto enriquecimiento ilícito, Manuel Adorni renunció como Jefe de Gabinete de Javier Milei. Diego Santilli asoma como el principal candidato para sucederlo en el cargo.

El fin de un ciclo marcado por el desgaste político

El Gobierno nacional sufrió un duro impacto en su estructura política. Manuel Adorni renunció como Jefe de Gabinete, acorralado por escándalos de corrupción que erosionaron la credibilidad de la gestión oficialista. La decisión se volvió impostergable tras el avance de una causa judicial en su contra por presunto enriquecimiento ilícito. Mediante una carta dirigida al presidente Javier Milei, el ahora exfuncionario oficializó su salida este sábado 27 de junio, dejando vacante un puesto clave que, según trascendidos, sería ocupado por Diego Santilli.

La salida de Adorni se selló tras una reunión de urgencia con el mandatario. El desgaste ante la opinión pública y la caída en las encuestas volvieron insostenible su permanencia en la Casa Rosada. En su misiva de salida, expresó: «Gracias por su confianza Presidente. Ha sido un verdadero honor. Por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023, estoy yendo en contra de mis deseos». Su alejamiento intenta descomprimir la fuerte presión interna dentro del propio seno del oficialismo.

Las claves de la investigación por enriquecimiento ilícito

El detonante principal de la renuncia radica en el frente judicial impulsado por el fiscal federal Gerardo Pollicita. La investigación sobre el crecimiento patrimonial del exvocero y ministro coordinador cobró un impulso letal tras conocerse la adquisición de una propiedad valuada en 245.000 dólares en el country Indio Cuá Golf Club (lote 380). A esto se sumaron sospechas por el alquiler en efectivo y en moneda extranjera de otra vivienda en el mismo predio.

El fiscal federal Gerardo Pollicita investiga el patrimonio de Adorni y su entorno familiar entre los años 2017 y 2023 para determinar la consistencia de sus ingresos.

La Justicia también puso la lupa sobre un polémico departamento en el barrio porteño de Caballito. La justificación de los fondos, adjudicada inicialmente a un presunto «préstamo de dos jubiladas», se desmoronó cuando las mujeres declararon ante los tribunales no conocer al funcionario. El requerimiento judicial se extendió además hacia los antecedentes laborales de su esposa, Bettina Angeletti, y a los movimientos financieros de su hermano, Francisco Adorni, quien afronta un expediente paralelo por sospechas similares.

Explicaciones bajo sospecha y el factor criptomonedas

En sus últimas apariciones televisivas, Adorni intentó justificar la evolución de sus bienes personales argumentando que provenían de ahorros del sector privado no declarados, herencias familiares y ganancias obtenidas mediante operaciones con criptomonedas. La mención de activos digitales y fondos fuera del sistema fiscal generó fuertes críticas técnicas del sector contable y una ola de repercusiones negativas en las redes sociales.

A la compleja trama de los inmuebles se le sumaron filtraciones sobre consumos elevados en tarjetas de crédito, compras suntuosas de artículos electrónicos de alta gama y otros bienes de consumo que no guardaban sintonía con sus ingresos declarados como empleado público.

Repercusiones políticas y el futuro del Ejecutivo

La renuncia de Manuel Adorni representa un punto de inflexión para el Gobierno de Javier Milei, que basó gran parte de su narrativa política en el combate a los privilegios de la dirigencia tradicional. El alejamiento busca encapsular el costo político de la causa penal y evitar que la investigación contamine directamente la figura del Presidente de la Nación.

Con las aspiraciones electorales de Adorni para la Jefatura de Gobierno porteña en 2027 totalmente truncadas, la atención se centra ahora en el reordenamiento del Palacio de Hacienda y la Jefatura de Gabinete. El desembarco de Diego Santilli en el esquema de poder libertario abriría una nueva etapa de negociaciones y alianzas con los sectores dialoguistas del Congreso, en un intento por recuperar la iniciativa política en un escenario de alta volatilidad.