Médicos de cabecera de Pami reclaman recomposición salarial urgente en varias provincias
Médicos de cabecera de Pami de diversas provincias realizan un paro de 72 horas exigiendo un aumento urgente de aranceles, mientras el gremio Appamia prioriza la negociación directa.
Los médicos de cabecera y odontólogos autoconvocados del Programa de Atención Médica Integral (Pami) iniciaron este lunes un paro de 72 horas en diferentes puntos de Argentina. La medida de fuerza busca visibilizar el reclamo por una actualización urgente de los honorarios profesionales por consulta. A pesar del descontento en las bases, la huelga registra un acatamiento dispar debido a que las cúpulas gremiales optaron por no adherir formalmente y mantener abiertos los canales de diálogo con las autoridades de la obra social estatal.
Un conflicto que divide aguas entre las bases y el gremio
El núcleo de la protesta radica en el desfasaje inflacionario que afecta a los ingresos del sector sanitario. Bajo las consignas «Honorarios justos = atención de calidad» y «Defendamos la salud de nuestros adultos mayores», los profesionales autoconvocados argumentan que el valor actual de las prestaciones vuelve insostenible la estructura de atención. La necesidad de una recomposición salarial equitativa se ha transformado en una exigencia federal, afectando la fisonomía habitual de los consultorios en diversas provincias del país.
Sin embargo, la Asociación de Profesionales de Programa de Atención Médica Integral y Afines (Appamia) se distanció formalmente de la huelga. Guillermina Casell, delegada de la entidad, ratificó que el sindicato no decretó ninguna medida de fuerza y aclaró que aquellos profesionales que decidan paralizar sus actividades lo hacen bajo su propia responsabilidad. Desde la conducción de Appamia enfatizaron que el Consejo Directivo prefiere apostar a la concertación y se declaró en «estado de alerta», a la espera de que las mesas paritarias en curso lleguen a un término favorable en el corto plazo.
La postura oficial de Pami frente a las demandas
Por su parte, las autoridades de la obra social de los jubilados le bajaron el tono al impacto de las protestas territoriales. Fuentes oficiales de la institución aseguraron que se trata de un movimiento impulsado por un grupo reducido de prestadores sin representación jurídica formal. Según los registros de la entidad, la adhesión es baja y la gran mayoría de los médicos de cabecera atiende con total normalidad, garantizando la cobertura de los afiliados de los distintos distritos, incluyendo plazas clave como la ciudad de Rosario.
Para contrarrestar las críticas, desde la dirección de Pami recordaron que durante la última semana se implementó una actualización en el esquema de pagos. El valor de la cápita asignada a los profesionales de cabecera se elevó de $2.100 a $2.400 por afiliado, con carácter retroactivo al mes de mayo. De igual manera, el organismo desmintió de forma categórica los rumores que circulaban en redes sociales y efectores de salud sobre el presunto cierre del Hospital de Hurlingham, dependiente de la institución.
Incertidumbre financiera y el impacto en la atención médica
A pesar de los incrementos otorgados, los profesionales autoconvocados advierten que las subas resultan insuficientes frente a los costos operativos de los consultorios modernos. La brecha entre los aranceles percibidos y el costo real de vida deteriora la calidad del servicio que reciben los jubilados y pensionados. Los huelguistas insisten en que dignificar el salario médico es el único camino viable para asegurar la sostenibilidad del sistema de atención primaria a largo plazo.
A este panorama se suma una persistente preocupación por la cadena de pagos del organismo. Aunque el Gobierno nacional agilizó desembolsos parciales a lo largo de las últimas semanas para aliviar las tensiones, los prestadores señalan que persisten deudas estructurales que asfixian las finanzas de clínicas, laboratorios y consultorios privados que brindan servicios al universo de afiliados de Pami.
Perspectivas de un escenario que sigue abierto
El desarrollo de las próximas 48 horas será determinante para medir la fuerza real del ala autoconvocada y evaluar si la atención médica sufrirá mayores complicaciones en el interior del país. Mientras los manifestantes aguardan una propuesta superadora que indexe los aranceles de manera formal, la obra social confía en desactivar los focos de conflicto mediante el diálogo exclusivo con las entidades gremiales reconocidas legalmente.
