Encuesta de Giacobbe expone caída de Milei frente a una creciente percepción de corrupción

La imagen de Milei sigue cayendo en picada, aplastada por la corrupción en su gestión y la crisis, y ya es superado por una figura de su propio espacio.

La última encuesta de Giacobbe y Asociados, realizada entre el 29 de mayo y el 3 de junio de 2026, sacude el escenario político argentino al ubicar la palabra «corrupción» como la definición principal que los ciudadanos asocian a la gestión de Javier Milei. El informe, basado en 2.500 casos recogidos mediante dispositivos móviles, devela un pronunciado estancamiento de la administración libertaria. El dato contrasta con el optimismo discursivo exhibido de forma recurrente por el presidente y su ministro de Economía, Luis Caputo, quienes insisten en destacar el éxito de sus políticas de ajuste fiscal. Sin embargo, el humor social refleja un escenario adverso donde el desgaste comienza a facturar los costos de la crisis.

Con una imagen negativa que trepa al 55% y un modesto 34,2% de aprobación, Javier Milei muestra un saldo en rojo de casi 21 puntos porcentuales. Este retroceso lo desplaza en el ranking de valoración pública por debajo de figuras de su propia órbita institucional. Patricia Bullrich lidera la aceptación con un 38,8% (pese a registrar un 49,5% de rechazo), consolidándose como el activo político mejor posicionado del espacio oficialista. Incluso el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, logra aventajar levemente al mandatario con un 34,8% de imagen positiva, sosteniendo un diferencial negativo menos severo que el del jefe de Estado.

El mapa de la dirigencia nacional

La polarización extrema define el mapa político de Argentina en 2026. Detrás del podio inicial, la izquierda muestra un crecimiento lento pero sostenido a través de la diputada Myriam Bregman, quien escala al cuarto puesto con un 32,3% de imagen positiva. El resto de la grilla expone el profundo desgaste de figuras clave tanto del oficialismo como de la oposición tradicional:

  • Cristina Fernández de Kirchner: 29,2% positiva | 55,8% negativa

  • Manuel Adorni: 16,0% positiva | 64,5% negativa

  • Mauricio Macri: 13,9% positiva | 62,5% negativa

  • Victoria Villarruel: 11,0% positiva | 57,9% negativa

El impacto de la crisis en los bolsillos

El optimismo económico se reduce a un tercio de la población. Apenas un 12,7% de los consultados percibe que la economía mejora rápidamente, mientras que un 23,3% sostiene que lo hace a paso lento. En la vereda opuesta, el pesimismo domina de manera contundente: el 62,5% del universo encuestado evalúa que la situación económica marcha de mal en peor. Esta masa crítica se compone de un 8,1% que observa un estancamiento absoluto, un 14,6% que detecta un deterioro gradual y un alarmante 39,8% que advierte un empeoramiento a velocidad acelerada.

La tolerancia social hacia las medidas de austeridad enfrenta su momento más crítico. Frente a las expectativas de corto plazo, el 57,9% de los argentinos asegura con crudeza que «lo peor está por venir», sepultando la esperanza de una recuperación inmediata. En contraposición, el 40,3% de la muestra considera que la etapa más severa de la crisis ya quedó atrás, dejando un marginal 1,9% de ciudadanos que prefirieron no emitir respuesta ante la consulta.

El golpe definitivo al relato de la «superioridad moral» libertaria aparece en la pregunta abierta de la consultora para definir el actual período gubernamental. La palabra con mayor peso estadístico introducida de forma espontánea por los encuestados fue «Corrupción». El nombre propio del presidente, «Milei», ocupó la segunda posición, mientras que los conceptos de «Economía», «Desempleo» y «Pobreza» completaron el bloque mayoritario de menciones, evidenciando las principales demandas que la sociedad civil le reclama al Ejecutivo.