Tarifas en el AMBA: los servicios subieron 4,6% en julio y absorben el 15% del salario
El incremento responde a la alta demanda energética invernal y a los reajustes tarifarios. El transporte representa el mayor gasto mensual dentro del esquema de la canasta metropolitana.
Los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) debieron destinar durante el mes de julio una porción cada vez mayor de sus ingresos para cubrir los servicios esenciales. La Canasta de Servicios Públicos en la región registró un incremento del 4,6% respecto al mes anterior y ya absorbe, en promedio, el 15% de los salarios promedio de los trabajadores. El informe técnico elaborado por el Observatorio de Tarifas y Subsidios de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) detalla los principales factores detrás de esta presión sobre el bolsillo metropolitano.
El salto registrado durante el séptimo mes del año se explica principalmente por una combinación de factores normativos y ambientales. Por un lado, incidieron las actualizaciones aplicadas sobre los cuadros tarifarios en la mayoría de los rubros; por el otro, el pico estacional de consumo térmico originado por las bajas temperaturas invernales impactó directamente en los volúmenes facturados. Dentro de esta estructura de gastos, el servicio de transporte público de pasajeros se consolida como el ítem de mayor peso relativo, representando un 40% del total de las erogaciones familiares.
El impacto de la energía eléctrica y el gas natural
El rubro energético fue el motor fundamental del alza mensual. En el caso del servicio de energía eléctrica, confluir con una mayor demanda propia de la época del año y un ajuste tarifario que incluyó un suba del 3% en el cargo fijo y del 5,7% en el componente variable para los usuarios sin subsidio estatal. Esta combinación generó un aumento final en la factura media del 12,5% en comparación con los valores registrados en junio, situándose como el componente de mayor variación intermensual del período analizado.
Por su parte, el servicio de gas natural por red experimentó una dinámica similar. Las empresas del sector aplicaron reajustes del 2,8% en los cargos fijos y del 3% en los variables. Al sumar el efecto del consumo estacional máximo por el uso de calefacción en los hogares, la factura final promedio que debieron abonar los usuarios residenciales mostró un incremento del 5,2%.
Movilidad y excepciones en la canasta metropolitana
El rubro del transporte colectivo registró un avance general del 3,7% en el presupuesto familiar destinado a la movilidad. La evolución respondió a esquemas diferenciados de actualización según la jurisdicción: las líneas que operan exclusivamente dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aplicaron un ajuste del 4,1%, resultado de la suma entre la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo y una pauta de actualización fija del 2%. En tanto, las líneas de colectivo de carácter interjurisdiccional anotaron una suba del 3,2% en sus cuadros.
En sentido opuesto, el servicio de provisión de agua potable y saneamiento fue el único componente que mostró un comportamiento bajista, con un retroceso del 4,6% en el gasto final de las familias respecto del mes anterior. A pesar de que julio contó con un día adicional de facturación en comparación con junio, se aplicó una reducción del 7,7% en el componente variable. Dicha baja se originó por una bonificación del 10,47% dispuesta por el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) sobre la fórmula de actualización, con el propósito de cumplir con la normativa que limita las subas a un tope máximo del 3% mensual.
La dinámica de los subsidios estatales
El reporte del Observatorio UBA-Conicet revela asimismo la cobertura de los costos operativos por parte del Estado nacional. Actualmente, la cobertura tarifaria alcanza un promedio del 54%. Esto implica que los usuarios abonan mediante su factura algo más de la mitad del costo real de producción de los servicios públicos en el aglomerado urbano, mientras que la administración central asume el 46% restante para sostener la operatividad del sistema.
En materia de transferencias directas hacia las empresas prestadoras, las partidas acumuladas en concepto de subsidios energéticos y de transporte mostraron una suba real del 10% interanual al corte del 17 de julio. La evolución del gasto público en el sector continúa siendo un indicador central en la política económica nacional, en un contexto donde los incrementos en los servicios públicos condicionan de forma directa el consumo masivo y la capacidad de ahorro de las familias del AMBA.
