Caso Loan: los jueces realizarán una inspección ocular en la casa de la abuela Catalina
Los magistrados recorrerán el paraje correntino donde el menor almorzó antes de su desaparición, buscando precisar distancias y tiempos de cara al juicio oral que iniciará en junio.
El tribunal a cargo del Caso Loan llevará a cabo una medida técnica trascendental en el territorio correntino para reconstruir las últimas horas del menor antes de su desaparición. El próximo martes, los jueces del Tribunal Oral Federal que encabezarán el debate realizarán una inspección ocular detallada en la vivienda de la abuela Catalina Peña, ubicada en el paraje rural Algarrobal. Este procedimiento judicial, clave para la fijación de la prueba material, busca dotar a los magistrados de un conocimiento directo y tridimensional sobre el escenario donde se celebró el almuerzo familiar el 13 de junio de 2024, fecha en la que se perdió el rastro del niño de cinco años.
El valor de la prueba territorial
La resolución de llevar a cabo la inspección antes de la apertura del debate oral y público responde a una estrategia metodológica de la fiscalía y el tribunal. Fuentes de los tribunales federales explicaron que este tipo de reconocimiento sobre el terreno resulta indispensable en causas de alta complejidad geográfica. La recolección de nociones métricas exactas, la comprobación visual de la visibilidad entre distintos puntos del predio y la medición cronometrada de los trayectos hacia el naranjal serán variables determinantes para confrontar los testimonios.
La comitiva oficial estará integrada por los magistrados Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco. Junto a ellos, asistirán los fiscales de la Unidad Fiscal de Corrientes, Carlos Schaeffer y Tamara Ahimara Pourcel, además de los peritos técnicos de las fuerzas de seguridad federales que colaboran en la causa. La intención de las autoridades es fijar las condiciones del terreno de manera previa para que, al momento de las declaraciones de los imputados y testigos en la sala de audiencias, el tribunal ya posea una dimensión concreta del espacio físico que se estará discutiendo.
Rechazo a las postergaciones de las defensas
En las últimas semanas, diversos abogados defensores presentaron recursos técnicos y planteos de nulidad con el objetivo manifiesto de dilatar los plazos procesales y postergar el inicio del juicio. Sin embargo, el tribunal rechazó de forma unánime estas solicitudes, ratificando la vigencia del cronograma original. Los jueces resolvieron las incidencias mediante acuerdos judiciales complementarios, priorizando el derecho a la verdad y la celeridad que demanda una investigación de repercusión internacional.
Con este marco despejado, la fecha de inicio del juicio oral quedó firmemente fijada para el próximo 16 de junio. La secretaría del tribunal ya coordina las complejas tareas logísticas y de seguridad pública que requerirá el desarrollo de las jornadas de debate. Al tratarse de audiencias estrictamente presenciales, se dispondrá de un operativo especial para el traslado diario de los detenidos desde los diferentes complejos penitenciarios federales hacia la sede de las audiencias en la capital correntina.
Los acusados en el banquillo
El debate oral tendrá como protagonistas a un total de 17 personas procesadas en el marco de la investigación penal, divididas según su grado de responsabilidad en el encubrimiento o en la ejecución directa del delito. El núcleo duro del expediente penal se concentra sobre siete imputados principales, procesados bajo la grave tipificación de sustracción y ocultamiento de un menor de edad.
Entre los principales acusados que deberán enfrentar al tribunal se encuentran Laudelina Peña —tía del menor—, el excomisario de la policía provincial Walter Maciel, la exfuncionaria municipal María Victoria Caillava y su esposo, el excapitán de navío Carlos Pérez. La lista de imputados en la línea principal se completa con Antonio Benítez, Mónica Millapi y Daniel «Fierrito» Ramírez. A excepción de Millapi, quien cuenta con el beneficio de la prisión domiciliaria con tobillera electrónica por razones de índole familiar, todos los procesados llegarán al juicio oral cumpliendo prisión preventiva efectiva en establecimientos carcelarios comunes del Servicio Penitenciario Federal.
Reflexiones ante el inminente proceso
La inspección ocular en el paraje Algarrobal representa el último eslabón de la etapa preparatoria de un juicio histórico para la provincia de Corrientes y para el sistema de justicia federal argentino. La reconstrucción física del entorno doméstico de la abuela Catalina busca disipar las contradicciones y las versiones cruzadas que entorpecieron los primeros meses de la instrucción.
A casi dos años del hecho, la llegada del Caso Loan a la instancia de juicio oral genera una fuerte expectativa social. La rigurosidad con la que el tribunal evalúe el territorio del paraje correntino determinará la solidez de las conclusiones de una sentencia que busca, fundamentalmente, esclarecer el destino del niño y determinar las responsabilidades penales definitivas de un entorno familiar y político bajo sospecha.
