El precio de la nafta súper supera los $2.000 y duplica la inflación

El combustible local ya es un 35% más caro que en Estados Unidos debido a la política de paridad internacional y el fuerte incremento de la carga impositiva en el surtidor.

El mercado de combustibles en Argentina ha alcanzado un techo histórico que redefine la estructura de costos de la economía nacional. Durante el mes de marzo, el litro de nafta súper superó la barrera de los $2.000, consolidando un aumento que, en términos reales, duplica el ritmo de la inflación general. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), el valor local es ahora un 35% más costoso que el promedio en Estados Unidos. Este fenómeno responde a un cambio de paradigma en la política energética: la vinculación directa de los precios domésticos a la cotización internacional del barril, eliminando los mecanismos de amortiguación que históricamente protegieron el bolsillo del consumidor frente a crisis globales.

El fin del «Barril Criollo» y la escalada de precios

Desde la asunción de la actual gestión de gobierno, la nafta ha experimentado un incremento nominal del 514%, lo que representa un salto del 56,9% en términos reales. Esta escalada se explica, en gran medida, por la desarticulación del denominado «Barril Criollo», un sistema que permitía desacoplar el precio interno del crudo de las fluctuaciones del mercado externo.

Al adoptar el esquema de micropricing vinculado a la paridad de importación, el usuario argentino ha quedado expuesto directamente a la volatilidad de conflictos internacionales, como las tensiones en Medio Oriente. Esta decisión política busca atraer inversiones en Vaca Muerta mediante precios de mercado, pero ha generado una presión asfixiante sobre el transporte y la logística, sectores que trasladan estos costos de forma inmediata a la canasta básica.

La presión fiscal: el impuesto como motor del aumento

Otro factor determinante en el nuevo precio récord es la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL). Tras años de congelamiento o actualizaciones parciales, la carga tributaria en el surtidor pasó de representar el 10% al 20% del precio final.

Paradójicamente, este incremento en la recaudación fiscal no se ha traducido en una mejora de la infraestructura. Los datos revelan que la ejecución de fondos destinados a Vialidad Nacional cayó un 39,8% en comparación con lo recaudado por este concepto. Este desfasaje presupuestario ha profundizado el deterioro de las rutas nacionales y pavimentos urbanos, incrementando el riesgo de siniestros viales en un contexto de ajuste severo sobre la obra pública.

Impacto social y comparativa regional

La situación posiciona a la nafta argentina como una de las más caras del continente. Mientras que en países productores como Estados Unidos el precio se mantiene competitivo para el consumo interno, en Argentina la paridad internacional se aplica sobre una estructura de ingresos debilitada. Desde febrero de 2026, los combustibles acumulan un alza del 15%, mientras que la inflación acumulada bajo la actual administración llega al 291,9%.

Para el ciudadano promedio, llenar el tanque se ha convertido en un gasto de lujo que compromete una porción cada vez mayor del salario mínimo. El sector estacionero también advierte sobre una caída persistente en las ventas de combustibles premium, ya que los usuarios migran hacia la nafta súper o reducen el uso de vehículos particulares ante la imposibilidad de afrontar los nuevos valores.

Un modelo de precios bajo la lupa

El récord de $2.000 por litro marca un punto de inflexión. Si bien la política de precios internacionales busca sanear las cuentas de las petroleras y fomentar la exportación energética, el costo social y productivo es altísimo. La combinación de combustibles caros, impuestos duplicados y rutas en mal estado configura un escenario de alta fragilidad para la seguridad vial y la competitividad económica. El desafío del gobierno será determinar hasta qué punto el mercado interno puede soportar una paridad internacional que hoy parece desconectada de la realidad salarial del país.

Meta descripción: La nafta súper en Argentina alcanzó los $2.000 por litro, superando en un 35% el valor de EE. UU. El impuesto al combustible ya representa el 20% del precio final.