El fin de la expansión digital: cae el consumo de medios y la IA toma el control

Por primera vez en tres años, el tiempo frente a las pantallas en el AMBA retrocede, marcando una fase de madurez donde los usuarios abandonan medios tradicionales por algoritmos e inteligencia artificial.

El ecosistema digital argentino ha llegado a un punto de inflexión. Tras años de crecimiento ininterrumpido impulsado por la pospandemia, el consumo de medios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) registró su primera caída significativa, regresando a niveles de 2021. Según la quinta edición del estudio del Observatorio de Medios y Entretenimiento (OdM) de la UADE, la saturación tecnológica ha comenzado a pasar factura: el usuario promedio, aunque sigue hiperconectado, ha empezado a recortar su tiempo de exposición, migrando de plataformas de contenido estático hacia la interacción dinámica que ofrecen las redes sociales y la inteligencia artificial generativa.

La madurez del usuario: menos cantidad, más fragmentación

El informe, basado en un relevamiento de sectores medios y altos, revela que el perfil del consumidor actual —mayoritariamente millennial y con una edad promedio de 29 años— alterna diariamente entre cinco dispositivos diferentes. A pesar de contar con acceso casi universal a smartphones (98%) y una alta penetración de Smart TV (81%), el tiempo total dedicado a los medios se ha estabilizado en torno a las 16 horas diarias, de las cuales casi un tercio se concentra exclusivamente en redes sociales.

Esta «fase de madurez» del mercado indica que ya no hay espacio para nuevos incrementos en el tiempo de atención. El público está suscripto, en promedio, a cinco servicios de streaming y utiliza hasta siete redes sociales de forma simultánea, lo que genera una competencia caníbal entre plataformas por un tiempo de usuario que dejó de expandirse.

El desplome de los medios tradicionales frente al algoritmo

La forma de informarse ha mutado definitivamente. El 54% de los encuestados declara que Internet es su principal fuente de noticias, cifra que trepa al 76% entre los menores de 30 años. En este escenario, redes como X (Twitter), Instagram y, cada vez más, TikTok, han desplazado a los portales de noticias convencionales como puerta de entrada a la actualidad.

WhatsApp se consolida no solo como la herramienta de comunicación líder (con más del 90% de uso), sino como el centro del ecosistema informativo, superando a aplicaciones de videollamadas como Google Meet o Microsoft Teams, que han visto retroceder su protagonismo. La tendencia es clara: el usuario busca inmediatez y síntesis, alejándose de los formatos extensos de los medios tradicionales que no logran retener la atención en un entorno de sobreestimulación constante.

La inteligencia artificial: de la curiosidad a la herramienta cotidiana

Uno de los datos más disruptivos del estudio es la consolidación de la inteligencia artificial (IA) generativa. El 100% de los encuestados afirma conocer la tecnología y la gran mayoría ya la ha incorporado a su rutina. Lejos de ser una moda pasajera, la IA se ha diversificado: el 28% la utiliza para la generación y mejora de textos, mientras que un 23% la emplea como motor de estudio y aprendizaje.

La IA está transformando la creatividad y el trabajo, permitiendo a los usuarios automatizar tareas que antes requerían horas de consumo de contenido instructivo. Esta adopción masiva desde edades tempranas —respaldada por un estudio complementario en instituciones educativas— confirma que la cultura digital ya no es un espacio de ocio, sino una infraestructura invisible que moldea el pensamiento y la producción de los jóvenes en el AMBA.