Cortes de gas: tarifas por las nubes y el sistema al límite en Argentina
El aumento de casi 1.500% en las tarifas de gas desde diciembre de 2023 no evitó nuevos cortes de suministro en plena ola polar, exponiendo las deficiencias del sistema energético argentino frente a la creciente demanda.

La reciente ola polar que azotó Argentina puso nuevamente en jaque al sistema de distribución de gas natural, generando cortes y medidas de emergencia que afectaron a miles de usuarios. Esta situación se produce a pesar de un vertiginoso incremento en las tarifas de gas, que acumulan un promedio del 1.482% desde la asunción del gobierno de Javier Milei en diciembre de 2023. La brecha entre el costo del servicio y la capacidad de respuesta de la infraestructura genera preocupación y pone en evidencia la fragilidad de un sistema que, a pesar de las inyecciones tarifarias, parece no dar abasto.
El Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet) reveló que la factura promedio de gas en el país ronda los $50.000 en junio, con picos que superan los $100.000 en algunas regiones. En contraste, en diciembre de 2023, el valor promedio no excedía los $5.000, y el máximo alcanzaba los $10.574. Este salto exponencial en los costos no se tradujo en una mejora tangible en la respuesta ante escenarios de alta demanda, como los experimentados durante la reciente ola de frío.
El impacto del tarifazo en los hogares argentinos
La segmentación de usuarios por nivel de ingresos muestra cómo el aumento tarifario impacta de manera diferenciada en los hogares. Actualmente, un hogar de ingresos altos (N1) abona, en promedio, $61.220 mensuales, ajustado por estacionalidad. Para los usuarios de bajos ingresos (N2), la factura promedio es de $46.674, mientras que para los hogares de ingresos medios (N3) asciende a $51.752.
Las regiones patagónicas, particularmente Tierra del Fuego, Santa Cruz Sur y Chubut Sur, donde Camuzzi Gas del Sur presta el servicio, registran las facturas más elevadas del país. En estas zonas, los usuarios N1 pueden enfrentar costos mensuales que oscilan entre $101.123 y $190.290. Para los N2, los valores van de $69.766 a $129.909, y para los N3, de $82.693 a $158.775. Estas cifras demuestran el peso significativo que el servicio de gas representa en la economía familiar, especialmente en las zonas con inviernos más crudos.
GNL y subsidios: la ecuación del costo del gas
El informe del IIEP para junio subraya un factor clave en el incremento del costo del gas durante el invierno: la introducción del Gas Natural Licuado (GNL) en el mix de abastecimiento. El GNL, si bien es una fuente complementaria crucial para satisfacer la demanda en picos de consumo, tiene un costo superior al gas extraído localmente, lo que impacta directamente en las tarifas finales.
A pesar de los elevados costos que afrontan los usuarios, el Estado nacional sigue asumiendo una parte considerable del costo de abastecimiento. Con los nuevos precios del gas PIST (Punto de Ingreso al Sistema de Transporte) y las bonificaciones otorgadas a los segmentos N2 y N3, el usuario residencial cubre, en promedio, solo el 43% del costo total de abastecimiento del gas natural, mientras que el 57% restante es cubierto por subsidios estatales. Esta dependencia de los subsidios, a pesar de los importantes ajustes tarifarios, evidencia que el sistema no ha logrado aún un equilibrio autosustentable.
La persistencia de los cortes de gas en medio de aumentos tarifarios sin precedentes plantea interrogantes sobre la eficiencia de la política energética actual y la capacidad del sistema para garantizar un suministro estable y confiable. La inversión en infraestructura, la diversificación de fuentes y una planificación estratégica a largo plazo se presentan como desafíos impostergables para evitar que cada ola de frío o calor se traduzca en una crisis de abastecimiento.