Recapturan al “Carnicero de Giles” tras diez días de fuga
Luis Fernando Iribarren, conocido como el “Carnicero de Giles”, fue recapturado por la Policía Federal en Santiago del Estero después de estar diez días prófugo. Iribarren, condenado a prisión perpetua por el asesinato de cinco miembros de su familia, no había regresado al penal de Olmos tras una salida transitoria para estudiar Derecho.
El múltiple asesino se encontraba detenido en la Unidad 26 de Lisandro Olmos desde hace casi 29 años. Durante sus salidas transitorias, asistía a clases en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata. Sin embargo, en una de estas salidas, no volvió al penal, lo que desató una intensa búsqueda policial.
Iribarren fue capturado este domingo en la localidad de Villa Atamisqui, a unos 121 kilómetros de la capital santiagueña, mientras paseaba a su perro. Según las autoridades, había viajado desde Buenos Aires en un Peugeot 504 y fue visto manejando por una ruta de Santa Fe. El personal de Brigadas de la Policía Federal Argentina montó un operativo en la zona, logrando su detención.
Los crímenes del “Carnicero de San Andrés de Giles”
Iribarren fue detenido en 1995 por el asesinato de su tía, crimen que justificó diciendo que la había matado “por piedad” debido a su enfermedad terminal. Sin embargo, este crimen ocultaba una historia aún más macabra: en 1986, Iribarren había asesinado a toda su familia.
Según su relato, comenzó con sus padres y su hermana de nueve años, a quienes disparó con una carabina calibre 22 mientras dormían, supuestamente con los ojos cerrados. Tras salir de la casa a fumar un cigarrillo, regresó para matar a su hermano adolescente. En ese momento, confesó haber pensado: “Negro, ¿por qué te hice esto si yo te quería?”.
Apodado el «Chacal» durante su juicio, Iribarren fue condenado a cadena perpetua por estos atroces crímenes. A lo largo de su reclusión, logró permisos para estudiar, lo que aprovechó para fugarse temporalmente. Su recaptura trae algo de alivio a las autoridades y a la sociedad, que lo considera uno de los criminales más peligrosos del país.
El caso de Iribarren no solo resalta fallos en el sistema de salidas transitorias para presos peligrosos, sino que también reabre el debate sobre los riesgos y responsabilidades que implican estas medidas. La detención del “Carnicero de Giles” es, por el momento, un cierre a su más reciente capítulo de fuga.
