La vacuna contra la encefalomielitis equina «nunca se prohibió», asegura el Senasa

 

La aplicación de la vacuna contra la encefalomielitis equina, enfermedad que irrumpió nuevamente hace poco más de una semana en el país, «nunca se prohibió».

La aplicación de la vacuna contra la encefalomielitis equina (EE), enfermedad que irrumpió nuevamente hace poco más de una semana en el país, «nunca se prohibió», aseguró el jefe del programa de Equinos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Mario Iturria.

«La vacuna existe; hasta 2016 era obligatoria para todo equino que se movilizara por el territorio nacional pero después hubo un cambio en la normativa que establecía que la vacuna era facultativa, por lo tanto, nunca se prohibió», puntualizó Iturria.

En esta línea, agregó: «Eso significa que queda a criterio del veterinario privado que establece un plan sanitario para los equinos», tras lo cual graficó: «Si tenés 10 caballos y un veterinario, está en él recomendarte vacunar contra el encéfalo o no, pero Senasa no lo prohíbe ni tampoco lo exige para movimiento, que era lo que pasaba hasta 2016 con la resolución anterior», aseveró.

«Eso llevó –continuó el funcionario del Senasa– a que todos los equinos que se vacunaban eran los que movían ya sea por recreación o actividad deportiva, mientras que el resto, caballos de campo que no se movían, manadas, no eran vacunados».

«Casualmente lo que estamos viendo es que a esa población que no estaba vacunada en ese momento, es la que más afectada está junto con las categorías menores, que son las que recién arrancarían con un plan sanitario y que probablemente todavía no se hayan vacunado contra encefalomielitis», se explayó.

Iturria también evaluó: «La disponibilidad de vacunas era mínima porque la demanda era baja», por ende «ahí entra una cuestión comercial del laboratorio: si no tienen demanda de vacuna van a poner la vacuna en el mercado que haga falta y que cubra el nicho, o sea no va a haber vacunas de más, ni van a producir o importar de más para que se les venza después».

No obstante, desde el Senasa se informó este viernes que se está coordinando con las cámaras de productos veterinarios y los laboratorios para aumentar la cantidad de vacunas y para priorizar su envío a las zonas donde existe la mayor presencia de la enfermedad.

Según lo comunicado por los laboratorios, a las dosis recientemente aprobadas en esta semana, se proyectan otras 300.000 que podrán estar disponibles la semana próxima. Y que se continuará con esa disponibilidad regularmente, se remarcó oficialmente.

Un aspecto importante a resaltar es que en la Argentina «hay laboratorios nacionales que la producen, la envasan y la distribuyen en el país, así como también hay vacuna importada», aclaró.

«De todas maneras, si bien la vacuna tiene buena efectividad, la disponibilidad es baja, frente a lo cual se está trabajando para que podamos lograr la mayor cantidad de vacunas y queden a disposición de los veterinarios locales lo antes posible», aseguró el jefe de Equinos del Senasa.

El paso siguiente a ese será –sugirió Iturria: «Evaluar si realmente la vacuna tiene que cambiar su condición, si se hace una estrategia de vacunación diferente para una población de equinos o no».

«Todavía no es una decisión ni que está tomada ni que se ha hablado», recalcó, y reiteró que «ahora se está trabajando sobre el brote y las medidas de contención en corto plazo».