«Kinky Boots» ganó 14 Premios Hugo en la primera ceremonia presencial en tiempos de pandemia

 

«Kinky Boots», versión argentina del reconocido y multipremiado musical de Broadway que protagonizan Martín Bossi y Fernando Dente bajo la dirección de Ricky Pashkus, se alzó esta noche con 14 estatuillas en la 11ra. edición de los Premios Hugo al teatro musical que constituyó la primera gala en tiempos de pandemia en Argentina.

El suceso de «Kinky Boots» le permitió alzarse con los lauros a «Mejor Musical», «Mejor Coreografía» y «Mejor Dirección Musical», mientras que la distinción a la dirección recayó en Alfredo Arias por «Happyland» en uno de los cinco premios con que escoltó -junto a «Teresita, una vida de mierda»- la imponente cosecha de la pieza que dominó la velada.

Es que la obra dirigida por Ricky Pashkus y basada en el libro de Harvey Fierstein y en el homónimo filme dirigido por Julian Jarrold (2005), con música y canciones de la cantante estadounidense Cyndi Lauper, además se impuso en los rubros «Actuación Protagónico Masculina» para Fernando Dente, «Interpretación Masculina en Ensamble» para Nicolás Villalba, «Diseño de Vestuario Original» y «Diseño de Escenografía Original», entre otros.

Antes, a las 19.30 la entrada del Teatro Astral sobre la Avenida Corrientes al 1600 resplandecía en medio del trajín cotidiano de quienes volvían de trabajar: allí, personas enfundadas en trajes y vestidos, perfumadas, forzosamente anónimas detrás de sus barbijos, imprimían un glamour disruptivo a un centro que después de los meses más duros de la pandemia comienza a recuperar algo de brillo.

Eran los nominados y nominadas a los premios, las únicas personas autorizadas a participar de la parte presencial de la ceremonia que, tras completar la declaración jurada de que no tienen Covid ni estuvieron en contacto con personas que tuvieran en la última semana, se saludaban eufóricos: gritaban «¡viniste!»; decían «no haberse reconocido con el barbijo», celebraban que el encuentro «al fin se logró» o lamentaban que hubiera pasado «tanto tiempo» desde la última vez.

Hubo emoción. Se trató del primer encuentro formal de la constelación local del teatro musical después de un año y medio de espera. Pero antes de entrar a la ceremonia que comenzó a las 20.17, el protocolo que sabemos todos y todas: para entrar, de a pequeños grupos para no congestionar la entrada, es obligatorio el tapabocas, tomarse la temperatura y rociarse las manos con alcohol al 70%.

En un formato que tuvo una parte presencial y otra virtual y que contó con la conducción de Laura Fernández y Diego Reinhold, el Astral sirvió como escenario para una gala de contenidas emociones que saludó la trayectoria de Claudia Lapacó.

Durante la premiación, también se le rindió un homenaje a María Elena Walsh y a Hugo Midón por el décimo aniversario de la muerte de ambos, con números musicales a cargo de los tres nominados a Mejor Musical («Happyland», «Hello Dolly» y «Kinky Boots»).

En tanto, la presentación de cada categoría estuvo a cargo de figuras como Julio Chávez, Enrique Pinti, Aníbal Pachano, Paola Krum, Pepe Cibrián Campoy, Jey Mammon, Nicolás Scarpino y Julieta Nair Calvo, entre las personalidades convocadas.

Al ofrecer unas palabras de bienvenida desde España, Pashkus -en carácter de presidente de la Asociación- reflexionó sobre el impacto que tuvo el coronavirus en la industria teatral y destacó el nuevo horizonte que se abre a partir de «aforos que suben, protocolos que mejoran y vacunas que se entregan».

«Hemos pasado una etapa inimaginable que, por supuesto, todavía no está del todo superada y que atañe a todo el mundo, al país y a cada ciudad, y no especialmente a los artistas, pero sí, en lo particular, hemos sido la industria más dañada. Nos costó horrores y nos sigue costando, pero lo estamos superando y estamos cada día mejor», sostuvo.

Por su parte, el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Enrique Avogadro, luego de felicitar y agradecer a las autoridades y a las obras nominadas que «nos llenan de alegría y emoción en estos tiempos tan complejos», vaticinó que «pasará la pandemia y quedarán los artistas».

También destacó el programa porteño de Mecenazgo, al que definió como «una herramienta que efectivamente acompaña a más de 1.500 proyectos al año en la Ciudad» y celebró a los Premios Hugo porque «es justamente lo que se espera de este tipo de herramientas de apoyo público a la cultura».