Mediante la prueba de luminol se detectaron rastros en el destacamento de Origone para ser peritados

 

Distintos rastros que deberán ser sometidos a peritajes fueron detectados en el interior del destacamento policial de la localidad bonaerense de Teniente Origone mediante una prueba de luminol realizada durante un allanamiento en el marco de causa por la desaparición de Facundo Astudillo Castro, informaron hoy fuentes judiciales.

Los pesquisas dijeron que tras detectarse esos rastros se realizaron hisopados para analizar las sustancias en laboratorios.

La muestras fueron obtenidas en la última etapa del operativo realizado ayer en el puesto policial de Teniente Origone, el mismo en el que el año pasado se halló un amuleto que la madre de Facundo reconoció como perteneciente a su hijo de 22 años, cuyo cadáver fue hallado el 15 de agosto último en un cangrejal de General Cerri.

«Se detectaron con la prueba de luminol cuatro o cinco rastros en lugares, entre ellos dentro del calabozo, en las paredes y en un caño que estaba abajo de un colchón, por lo que se hizo el respectivo hisopado», explicó a Télam Leandro Aparicio, uno de los abogados de Cristina Castro, madre del joven.

«Obviamente deberán ser sometidos a pericias», añadió el letrado sobre las muestras levantadas anoche.

Aparicio explicó que, «cuando se pasa el luminol, si hay rastros biológicos, los detecta, por lo que se hace un hisopado para levantarlos».

Luego, añadió, es necesario analizarlos «para saber si se trata de sangre, orina, sudor, lavandina, detergente, sangre de perro o savia de árbol».

«Estamos conformes con lo que se hizo, esperamos mucho tiempo esa pericia que fue injustamente denegada», agregó Aparicio, quien destacó que otra de las evidencias encontradas en el lugar fue un fragmento de piedra turmalina que será analizada con el fin de determinar «si se complementa o tiene relación con la que se halló en el móvil (Toyota) Etios» de la Policía Local meses atrás o si pertenecía a un colgante que llevaba Facundo.

En el marco del allanamiento realizado durante toda la jornada de ayer también se hallaron trozos que podrían ser de calzado y sedimentos.

Por su parte la abogada de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), Margarita Jarque, dijo que se hizo la prueba con luminol en una especie de depósito contiguo y en el calabozo de la dependencia, donde «hubo algunas reacciones ante lo que podrían ser muestras de carácter orgánico pero también podrían no ser».

«Se tomaron las muestras en las paredes y pisos del calabozo y se va esperar el resultado del laboratorio», amplió la letrada.

El allanamiento realizado ayer fue en tres etapas: primero ingresaron los Gendarmes asignados al operativo, luego el perro Yatel, perteneciente al entrenador Marcos Herrero, contratado por la madre de Facundo, y finalmente se realizó el luminol.

Las fuentes dijeron que el perro marcó un colchón que estaba junto a restos de basura y papeles en un antiguo calabozo de la dependencia y, al levantarlo, cayó al suelo un pequeño trozo de piedra turmalina.

Jarque recordó que la turmalina es una piedra similar a la que Facundo y varios amigos tenían en un colgante, en alusión a una cervecería que llevaba ese nombre, en la que él trabajaba.

Del operativo participaron más de una docena de efectivos de Gendarmería Nacional, bajo la supervisión de los fiscales Andrés Heim y Horacio Azzolin, quienes investigan la presunta responsabilidad policial en una «desaparición forzada seguida de muerte» de Facundo.

La diligencia había sido fue ordenada por el juez Federal 1 de Bahía Blanca, Walter López Da Silva, tras una resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de ese distrito dictada el pasado viernes.

Al igual que Herrero y Aparicio, también se acercaron al lugar Castro, el abogado Luciano Peretto, la perito forense de parte Virginia Creimer y la abogada Jarque.

Facundo desapareció el 30 de abril del año pasado, cuando en plena cuarentena salió de su casa de Pedro Luro para ir a ver a su novia a Bahía Blanca y el 15 de agosto fue cuerpo fue hallado en un cangrejal de la localidad de General Daniel Cerri.

Su madre y los abogados están convencidos de la responsabilidad policial en lo sucedido con Facundo, quien, según la autopsia, sufrió una muerte por asfixia por sumersión.