El jubilado que mató a un ladrón en Quilmes dijo sentirse «tranquilo» y confía en la Justicia

 

El herrero jubilado salió de la Clínica de los Virreyes, en el barrio porteño de Belgrano, acompañado por Gabriela, una de sus hijas, y sus dos abogados, Fernando Soto y Marino Cid Aparicio. Estaba internado desde el miércoles, luego de sufrir una descompensación.

El jubilado Jorge Ríos, quien el 17 de julio pasado mató a un delincuente que ingresó a robar a su casa del partido de Quilmes, aseguró que se siente «tranquilo» y que confía «en la Justicia», tras ser dado de alta de una clínica porteña en la que había sido internado el miércoles último luego de sufrir una descompensación.

«Quiero agradecer a todos por este momento difícil, pero lo más importante es juntarme nuevamente con mi familia, con mis nietos, a quienes extraño tremendamente», dijo Ríos esta tarde, quien el miércoles fue beneficiado con un cese de su arresto domiciliario en el marco de la causa que lo tenía detenido por el crimen del delincuente Franco Martín Moreyra (26), alias «Piolo».

El herrero jubilado salió cerca de las 13 de la Clínica de los Virreyes, en el barrio porteño de Belgrano, acompañado por Gabriela, una de sus hijas, y sus dos abogados, Fernando Soto y Marino Cid Aparicio.

«Quiero llegar a casa, todo lo que se dijo sobre lo que pasó aquel día era lo que se tenia que decir. Gracias a todos los que me apoyaron», explicó en jubilado de 71 años, tras lo cual aseguró sentirse «más tranquilo».

«Confío en la justicia; si no, no podríamos vivir», dijo Ríos, quien agregó respecto a su salud que tiene «algunas cositas complicadas» porque tiempo atrás padeció una afección en un riñón.

«Son las reacciones propias del cuerpo, pero vamos a salir adelante, como sea», agregó el jubilado.

En tanto, su hija Gabriela relató que el miércoles pasado, cuando su padre se descompuso, «fue una situación muy compleja y angustiosa para todos porque fue muy serio lo que sufrió».

«Me dijo ‘siento que me muero. no me dejes’. Inmediatamente llamé a la ambulancia y vino enseguida», explicó respecto a la salud de su padre, tras lo cual afirmó que «el miedo (por el hecho de inseguridad) sigue, pero estamos unidos, juntos en familia y vamos a salir adelante».

El herrero ya había sufrido una descompensación el domingo 19 de julio, dos días después del hecho y cuando todavía estaba detenido en la comisaría 9na. de Quilmes, por lo que en aquella oportunidad debió ser asistido en un hospital de la zona.

El hecho que se le imputa a Ríos

El crimen de Moreyra ocurrió la madrugada del 17 de este mes, cuando cinco ladrones ingresaron por tercera vez en la misma noche a robar a la vivienda de Ríos, ubicada Ayolas al 2700, en Quilmes Oeste.

El jubilado fue sorprendido mientras dormía, golpeado e intimidado con un destornillador por los asaltantes, por lo que extrajo una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros y les efectuó varios disparos con los que los hizo huir.

En las imágenes de las cámaras de seguridad se ve que uno de los ladrones, luego identificado como Moreyra, quedó rezagado del resto de la banda porque estaba herido en un tobillo y trató de huir renguenado hasta que cayó a la vuelta de la esquina.

En los mismos videos se ve que Ríos salió armado de su casa y alcanzó a Moreyra, lo pateó y, aparentemente, le disparó y lo mató.

Sin embargo, para la defensa, se trató de un caso de «legítima defensa privilegiada», al tiempo que recusaron al fiscal Rivas.

Por el asalto al jubilado, la policía ya detuvo a los cuatro presuntos cómplices de Moreyra en el asalto, identificados como David Ezequiel Córdoba (25), Cristian Chiara (23), Martín Ariel Salto (27) y Claudio «El Enano» Dahmer (27).