Primer día de aislamiento: controles callejeros e inicio de proceso de descentralización de testeos

 

En el primer día del aislamiento social preventivo y obligatorio, fue puesto en marcha el proceso de descentralización de los estudios para detectar casos de coronavirus, mientras que comenzaron a implementarse operativos de control para evitar la circulación de personas en la región metropolitana, en la que se concentra el 70% de los registros de afectados por la pandemia.

Las calles de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense amanecieron semi vacías y con pocas personas que salieron a trabajar, que fueron sorprendidas por controles y dispositivos de seguridad en estaciones y cabeceras del transporte público.

Cerca de las 10, el presidente Alberto Fernández expresó su agradecimiento a los argentinos por «haber comprendido y por permanecer en sus casas» y subrayó que «si estamos unidos y cumplimos las disposiciones, esto pasará pronto», en un posteo en Twitter

En tanto, en una conferencia de prensa en Casa Rosada, la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, anunció que se comenzó «a distribuir los reactivos para descentralizar testeos» de coronavirus y se inició la «vigilancia comunitaria» en Chaco, Córdoba y Buenos Aires para detectar casos «en personas que no tengan antecedente de viaje».

«Argentina ha tomado medidas oportunas. Desde el inicio, las mismas han sido intensas respecto de la contención del virus al país y a la minimización de la difusión. El tercer eje es el cumplimento de las medidas: cada uno tiene un rol», destacó la funcionaria nacional.

Vizzotti señaló que el aislamiento, que será hasta el 31 de marzo, busca «achatar la curva de contagios y minimizar el impacto sanitario», y sostuvo que, al tratarse de una situación «dinámica», hay que pensar en una «conducta a largo plazo» y en «cambio de hábitos».

En la misma rueda de prensa, el subsecretario de Estrategias Sanitarias, Alejandro Costa, dio cuenta del reporte global de casos de coronavirus y dijo que de los 128 confirmados en la Argentina, 100 están relacionados con viajes al exterior, 22 con transmisión local en conglomerado y seis se encuentran en estudio epidemiológico.

Son 13 las provincias que reportaron casos, con el agregado ayer de Santa Cruz y Tucumán, hay tres fallecidos, 23 personas fueron dadas de alta y 705 casos se descartaron desde el Instituto Malbrán.

Por su parte, el Gobierno de la Ciudad comenzó a implementar controles a cargo de la Policía local en los accesos al distrito y dentro de la Capital Federal para evitar la circulación de personas que no estén autorizadas por del decreto presidencial y advirtió que los que no acaten la medida serán «detenidos y puestos a disposición de la Justicia».

El secretario de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D´Alessandro, en una conferencia de prensa junto al vicejefe de Gobierno local, Diego Santilli, dijo que se necesita que «no haya circulación de gente en la Ciudad, por eso vamos a hacer controles para hacer cumplir con el aislamiento social preventivo y obligatorio».

Puntualmente, el operativo de patrullaje puesto en marcha con efectivos de Policía de la Ciudad y agentes de a pie en los barrios porteños controla las calles y el ingreso a la Capital Federal, pero también se comenzará a utilizar el sistema de videovigilancia, que cuenta con unas 10.000 cámaras, para evitar que haya aglomeraciones de personas.

Por otro lado, el secretario de Transporte porteño, Juan José Méndez, garantizó el funcionamiento de colectivos, trenes y subtes en la Capital Federal, así como la circulación de los taxis porteños para el traslado de personas que pertenezcan a los sectores exceptuados a la prohibición de circular.

En ese marco, el Ministerio de Transporte de la Nación informó que los servicios de transporte público funcionarán con cronograma de fin de semana o feriado hasta el 31 de marzo, al tiempo que se prorrogó la suspensión de vuelos de cabotaje y servicios de trenes y micros de larga distancia.

En la estación de transbordo de Once, agentes de tránsito porteños realizaban controles para que la cuarentena obligatoria se cumpla, y solicitaban a pasajeros las credenciales o comprobantes para acreditar su condición laboral que los habilite a circular.

En general, se trata del personal afectado a servicios y actividades que son consideradas “esenciales”, como la salud, el abastecimiento de alimentos, los medicamentos, combustibles o personal diplomático, entre otros.