8M: las deudas históricas por la paridad de género y el freno a la violencia machista

 

El Día Internacional de la Mujer se conmemora este domingo en la Argentina en un escenario donde un reclamo histórico como la legalización del aborto tendrá un inminente debate en el Congreso.

El Día Internacional de la Mujer se conmemora este domingo en la Argentina en un escenario donde un reclamo histórico como la legalización del aborto tendrá un inminente debate en el Congreso, aunque persisten deudas a saldar como la paridad de género y el freno a la violencia machista con el incremento de femicidios.

«Tenemos la esperanza que este año se apruebe la ley por el aborto legal, un logro del movimiento de mujeres y del feminismo en particular que puso el tema en agenda social mientras el pañuelo verde fue tomado como símbolo de lucha», dijo a Télam Dolores Fenoy, quien comenzó su militancia feminista en 1982 e integra la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Sin embargo, Fenoy destacó el camino que falta recorrer en temas de derechos de las mujeres que se refuerzan cada 8 de marzo y son el eje de las marchas y los Paros Internacionales de Mujeres, que en la Argentina comenzaron en 2016.

«Hay muchas deudas para el colectivo femenino, una de ellas es la de la paridad. Si bien la creación de un ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad es un avance muy importante, faltan muchas políticas públicas activas en cuestiones de cuidados y poder atender la cantidad creciente de femicidios», remarcó Fenoy.

Un hito en la historia de los movimientos de mujeres en el país fue la ley de sufragio femenino promulgada en 1947, pero en tiempos más reciente el Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) representó un germen en la lucha feminista por la reivindicación de derechos.

Estos encuentros surgieron de un grupo de mujeres que participaron en 1985 de la Clausura de la década de la Mujer en Kenia, África, y a su regreso, pensaron en la necesidad de autoconvocarse para tratar problemáticas específicas de las mujeres en la Argentina.

En 1986 empezaron los ENM con unas mil mujeres en esa ocasión, que crecieron año tras año hasta alcanzar las más de 200 mil mujeres y disidencias sexuales en el último, el número 34, realizado en La Plata, que culminó con una gran marcha el pasado 12 de octubre.

«Cada año intercambiamos nuestras vidas, experiencias y convertimos problemas que parecen individuales en un problema de todas», rememoran sus participantes, que reivindican que en ese espacio «también expresamos nuestras luchas, la que damos en la fábrica, la casa, el barrio, el campo y la escuela»,

El de Rosario en 2003 fue otro año clave, cuando se instaló con el apoyo de unas 15.000 mujeres el uso de los pañuelos verdes para reclamar el derecho al aborto y se consolidó la participación de travestis y trans, además de comenzar a tratar con relevancia el tema de las identidades de género y sexuales disidentes.

El 28 de mayo de 2005 se lanzó la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito que juntaría firmas que serían entregadas en el Congreso de la Nación en paralelo a una gran marcha con presencia de personas de todo el país.

A dicho reclamo, se sumó la consigna ´Educación sexual para decidir (estaba en pleno debate parlamentario la ESI); anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir´ «y se adoptó definitivamente el pañuelo verde por acuerdo de la Campaña, tomando la propuesta que había llevado CDD a Rosario», recordaron activistas.

En 2008 se presentó el proyecto que obtuvo estado parlamentario y a partir de entonces el reclamo por el aborto legal se convirtió en parte de la lucha y lema llevado por las mujeres que participan de los Paros y marchas Internacionales de Mujeres.

Políticas contra la violencia de género y para frenar los femicidios están en la agenda de reivindicaciones del movimiento feminista.

El 8 de marzo de 1908, murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, 129 mujeres, tras declarar una huelga con permanencia en su lugar de trabajo en reclamo de una reducción de la jornada laboral a 10 horas, un salario igual al que percibían los hombres con las mismas actividades y las malas condiciones de trabajo que padecían.

El dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas del edificio para que las mujeres desistieran y abandonaran el lugar, lo que provocó la muerte a causa del fuego.

Ese mismo año, el 3 de mayo, se realizó un acto por el día de la mujer en Chicago, preámbulo para que el 28 de febrero de 1909, en Nueva York, se conmemore por primera vez el «Día Nacional de la Mujer».