Pymes lanzan campaña callejera contra el modelo económico y denuncian cierres masivos

Con carteles en locales de todo el país, las pequeñas y medianas empresas visibilizan la crisis y el impacto de las políticas actuales.

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) puso en marcha una contundente campaña en las calles de las principales localidades del país para visibilizar la crítica situación que atraviesa el sector. Bajo la leyenda “Este comercio / Pyme no soporta el modelo económico”, cientos de establecimientos comerciales comenzaron a exhibir carteles en sus frentes con el objetivo de contrastar la realidad cotidiana de la producción local con los discursos oficiales difundidos en foros internacionales y grandes medios de comunicación por las autoridades nacionales.

Cierres diarios y destrucción del mercado interno

Desde el inicio de la actual gestión gubernamental, el sector productivo padece un proceso de contracción sostenida. Informes basados en cifras oficiales indican que hasta la primera mitad de este año cerraron más de 30.000 Pymes, lo que arroja un promedio alarmante de 33 empresas que bajan sus persianas de manera definitiva cada día.

Este fenómeno no responde a factores aislados, sino a la aplicación de un programa macroeconómico que destruyó el mercado interno. La caída en las ventas minoristas acumula una baja cercana al 13% desde noviembre de 2023, profundizada por la pérdida generalizada del poder adquisitivo de los salarios, el sobreendeudamiento de los hogares, la parálisis del crédito productivo y la precarización laboral.

Tarifas impagables y presión fiscal asfixiante

A la retracción del consumo se le suma una estructura de costos insostenible para los comercios de proximidad y las industrias PyME. Los aumentos desmedidos en las tarifas de servicios públicos y los alquileres comerciales operan como un factor letal.

En paralelo, los precios mayoristas continúan experimentando subas por encima de la inflación promedio —registrando un incremento del 3,3% en septiembre—, lo que ahoga los márgenes de ganancia. Esta situación se agrava con el impacto del ingreso desregulado de bienes importados de consumo final, cuyas cifras acumuladas a agosto de este año treparon un 39,4% en comparación con el período equivalente de 2023, marcando un máximo histórico que golpea de lleno a la producción nacional.

Embargos récord y morosidad bancaria

El deterioro financiero del sector se refleja de manera directa en los indicadores bancarios y judiciales. La cantidad de cheques rechazados y las unidades en situación crediticia irregular evidencian un salto interinteranual del 53% al mes de septiembre en la cantidad de empresas morosas dentro del sistema financiero.

El golpe institucional más reciente denunciado por Apyme proviene del accionar de la agencia recaudadora Arca. Entre enero y agosto de este año se constataron 135.744 embargos sobre personas jurídicas, lo que representa un incremento del 52% frente al mismo lapso de 2025. De ese total, las microempresas concentraron 113.116 medidas de embargo, abarcando más del 80% de los casos y profundizando la insolvencia generalizada.

Perspectivas de movilización sectorial

Ante este panorama de pauperización acelerada, desde Apyme confirmaron que profundizarán las acciones participativas en cada distrito para manifestar que la estructura productiva nacional no soporta las actuales condiciones de apertura comercial y ajuste.

La entidad continuará exigiendo la implementación urgente de medidas de emergencia y convocando a un diálogo multisectorial para debatir un cambio de rumbo orientado hacia el desarrollo soberano y la inclusión social.