El Vaticano mantiene la gira de León XIV a Sudamérica mientras avanza su recuperación
Pese a la reciente operación pulmonar del pontífice, Perú y Argentina continúan la organización de las actividades previstas para noviembre. El cronograma oficial prevé su llegada al país el 8 de noviembre.
El Vaticano enviará una nueva misión a Sudamérica para avanzar en la coordinación del viaje apostólico del papa León XIV, programado para el mes de noviembre. A pesar de la incertidumbre generada en torno a la salud del pontífice tras una reciente intervención quirúrgica pulmonar, los preparativos logísticos siguen su curso en los países de destino.
Coordinación en marcha y expectativas locales
Avanzan los preparativos logísticos en Perú y Argentina
El canciller peruano confirmó ante el Parlamento que las tareas de planificación continúan operativas mientras el Santo Padre supervisa su evolución médica desde el Palacio Apostólico. La hoja de ruta oficial contempla que la gira comience en Uruguay el 6 de noviembre, continúe en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre —con escalas previstas en Buenos Aires y Luján— y finalice en territorio peruano el día 16.
Las comisiones organizadoras locales avanzan en la disposición de infraestructura multimedia, seguridad, esquemas de transporte y acreditaciones de prensa. En Perú, el significado pastoral es profundo debido a los más de 20 años que el Papa residió allí durante su etapa formativa y episcopal.
El parte médico y la reanudación paulatina de agendas
La atención internacional se mantiene fija sobre el estado físico del líder de la Iglesia católica tras habérsele extirpado un lóbulo del pulmón derecho a raíz de un adenocarcinoma. Tras recibir el alta médica en el Policlínico Gemelli, León XIV reapareció públicamente para presidir el rezo del Ángelus y agradeció el respaldo de los fieles, manifestando su empatía hacia quienes transitan cuadros de enfermedad.
Si bien médicos allegados a la Santa Sede indicaron que no existen impedimentos clínicos definitivos, las autoridades gubernamentales de los países involucrados y las conferencias episcopales permanecen atentas a los reajustes de agenda que requiera el exigente periplo. Las próximas semanas resultarán determinantes para constatar si el cronograma original se ejecuta sin modificaciones o si se dispondrán prórrogas en función de su evolución clínica.
