Muerte de maradona: la polémica frase del perito en el juicio
El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó una de las declaraciones más controversiales del proceso judicial que se lleva adelante en los tribunales de San Isidro. El médico forense José Antonio Maya, de 81 años, aseguró ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 que el fallecimiento del astro argentino ocurrido el 25 de noviembre de 2020 fue consecuencia de un evento cardíaco inesperado. Durante su exposición, el especialista que integró la Junta Médica en representación del neurocirujano Leopoldo Luque pronunció una frase que desató el rechazo inmediato de la querella: «La muerte de Maradona es responsabilidad de Maradona. No culpa, sino responsabilidad».
Un fallecimiento natural y súbito
Durante su extensa declaración ante los jueces, Maya explicó que analizó minuciosamente la documentación incorporada al expediente judicial. A partir de esa revisión, el veterano forense llegó a la conclusión de que el exfutbolista sufrió un «fallecimiento natural, súbito, cardíaco, con evidencia anatomopatológica y sin enfermedad previa».
«Maradona se murió inesperadamente, de golpe», sostuvo el especialista, alineándose directamente con la estrategia de las defensas de los siete profesionales de la salud imputados. El perito argumentó que no encontró evidencias objetivas de una insuficiencia cardíaca crónica previa y cuestionó que una autopsia posterior permita determinar por sí sola una alteración funcional en el órgano cardíaco.
El debate sobre la autonomía del paciente y las críticas
El punto de mayor tensión en la sala de audiencias se produjo cuando el perito fue consultado sobre los síntomas manifestados por el ídolo deportivo en sus últimos días de vida. Al justificar la falta de intervenciones médicas determinantes en ciertos momentos, el especialista apeló al concepto de la autonomía personal: «El médico pudiera ver al paciente. Ese acto es una manifestación de autonomía. Por eso la muerte de Maradona es responsabilidad de Maradona. No culpa, sino responsabilidad».
Esta argumentación generó una reacción airada de los representantes legales de la familia del excapitán de la selección argentina. El abogado Fernando Burlando cuestionó duramente la postura del testigo y advirtió sobre la estrategia defensiva de intentar desviar el foco hacia la víctima. «Sabíamos que iban a tratar de responsabilizar a la familia», expresó el letrado en declaraciones públicas tras la audiencia.
La postura del cardiólogo Ricardo Iglesias
La línea argumental de Maya encontró respaldo técnico en la declaración de otro de los especialistas convocados como perito de parte. El cardiólogo Ricardo Iglesias, quien representó a la psiquiatra Agustina Cosachov en la Junta Médica, coincidió en que el desenlace fatal respondió a un evento cardíaco agudo e imprevisto.
Iglesias restó importancia a los síntomas observados por allegados y familiares durante las jornadas previas al deceso, como la hinchazón abdominal o las alteraciones en el tono de voz. Según su análisis pericial, estos signos no guardaban una relación directa demostrable con el mecanismo de la muerte. «Diego no tenía una patología clara. Tenía ecocardiogramas que le dieron bien y además fue visto por 17 médicos en dos instituciones veinte días antes del fallecimiento y nadie le detectó patologías cardíacas», remarcó el cardiorradiólogo ante el tribunal.
La causa judicial continúa su curso con la evaluación exhaustiva de los testimonios técnicos y las pruebas documentales, elementos fundamentales para que los jueces establezcan las eventuales responsabilidades penales de los profesionales imputados.
