Femicidio de Agostina Vega: piden jury para los fiscales de la causa

Legisladores de la oposición cordobesa solicitaron el enjuiciamiento y la suspensión preventiva de Raúl Garzón e Iván Rodríguez por graves negligencias en la investigación del femicidio.

La investigación por el brutal femicidio de Agostina Vega ha desencadenado un cimbronazo político e institucional en la provincia de Córdoba. Un bloque de legisladores de diversos espacios de la oposición presentó formalmente ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios dos pedidos de jury de enjuiciamiento contra los fiscales de instrucción Raúl Garzón e Iván Rodríguez. A los funcionarios judiciales se les atribuye un desempeño negligente, la inobservancia de los protocolos internacionales de búsqueda y una cadena de presuntas irregularidades operativas durante el proceso que culminó con el asesinato de la adolescente de 14 años.

La ofensiva parlamentaria fue articulada por representantes de la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO, el Frente Cívico y partidos vecinalistas. Los denunciantes no solo reclamaron la apertura formal de los procesos disciplinarios para evaluar la conducta de los magistrados, sino que exigieron de forma taxativa su suspensión preventiva mientras avancen las deliberaciones y, eventualmente, su destitución definitiva por mal desempeño de sus funciones.

Las demoras críticas y los protocolos incumplidos

El núcleo de la acusación contra el fiscal Raúl Garzón se concentra en la gestión de las primeras horas posteriores a la desaparición de la menor, un lapso que resulta vital para la supervivencia en contextos de violencia de género. Según la documentación que sustenta la presentación judicial, el Ministerio Público Fiscal incurrió en dilaciones injustificadas para recepcionar la denuncia radicada desesperadamente por la familia de la víctima en la unidad judicial correspondiente.

Los legisladores argumentan que estas conductas vulneraron directamente los protocolos locales y nacionales vigentes para la localización de menores de edad desaparecidos. El texto de la denuncia detalla los siguientes puntos clave del presunto mal desempeño:

  • Recepción tardía de la denuncia: Pérdida de horas críticas para el rastrillaje y el despliegue territorial inicial.

  • Activación demorada de la Alerta Sofía: Omisión de un recurso extraordinario de emergencia nacional, a pesar de las evidencias que confirmaban que la adolescente se encontraba en una situación de riesgo inminente.

  • Dilación en medidas de bioseguridad: El allanamiento en el domicilio de Claudio Barrelier, principal imputado por el crimen, se concretó de manera tardía, aun cuando ya constaban en el expediente testimonios vecinales y registros fílmicos que lo vinculaban directamente con el hecho.

A estas fallas operativas se le sumaron severas críticas por la conducta comunicacional de Garzón. La oposición tildó de «revictimizantes» e «incompatibles con la dignidad institucional» las declaraciones públicas emitidas por el fiscal tras el hallazgo del cuerpo de Agostina Vega, acusándolo de relativizar la gravedad social de la violencia de género en el territorio provincial.

Una liberación bajo fianza que sembró dudas

Por otra parte, la acusación contra el fiscal Iván Rodríguez responde a un antecedente procesal que, de acuerdo con la perspectiva de los denunciantes, facilitó el trágico desenlace. Los parlamentarios cuestionan con severidad la resolución adoptada por Rodríguez durante el año 2025, mediante la cual otorgó la libertad bajo fianza a Claudio Barrelier, el hombre que posteriormente terminaría detenido y procesado por el femicidio de la joven.

Para los firmantes de la presentación, la decisión del fiscal Rodríguez de conceder la excarcelación ordinaria al sospechoso no ponderó adecuadamente los indicadores de peligrosidad procesal, el riesgo de reincidencia criminal ni la vulnerabilidad extrema de la víctima. La oposición sostiene que este beneficio procesal constituyó un error de criterio jurídico inexcusable que debe ser evaluado por el tribunal disciplinario para determinar el grado de responsabilidad del funcionario en la cadena de fallas estatales.

Repercusiones institucionales en Córdoba

La presentación del jury abre un escenario de extrema tensión política entre el Poder Legislativo y el Poder Judicial de Córdoba. Voceros del arco opositor señalaron que este pedido de enjuiciamiento busca romper con la «inercia corporativa» de los tribunales locales ante los crímenes de odio y garantizar que las instituciones respondan con celeridad frente a las fallas estructurales del Estado.

El Jurado de Enjuiciamiento deberá conformarse a la brevedad para analizar si el escrito opositor reúne las condiciones formales y los elementos de prueba necesarios para declarar la admisibilidad del caso. De avanzar, el proceso forzaría a los fiscales Garzón y Rodríguez a apartarse temporalmente de sus despachos, lo que reconfiguraría el mapa de las fiscalías de instrucción de la capital cordobesa en un momento de alta sensibilidad social por el incremento de los índices de criminalidad urbana.

Un reclamo social que exige respuestas claras

Mientras la burocracia legislativa define el futuro de los magistrados, las organizaciones de la sociedad civil y los colectivos feministas de la provincia han convocado a nuevas movilizaciones en reclamo de justicia por el femicidio de Agostina Vega. El caso se ha convertido en un emblema de la desprotección estatal y de las deficiencias de una justicia que, según denuncian los familiares, suele llegar demasiado tarde.

El desenlace de este pedido de jury marcará un precedente fundamental para el comportamiento futuro de los fiscales de instrucción ante denuncias por desaparición de personas. La sociedad civil cordobesa sigue de cerca las instancias institucionales, exigiendo que la depuración de las responsabilidades políticas y judiciales esté a la altura del drama humano que conmovió a todo el país.