Crisis en Argentina: cierran 30 empresas y hay 400 despidos diarios desde 2024
Un informe del Centro de Economía Política Argentina revela la destrucción de más de 357 mil puestos de trabajo registrados y el cierre de 24.437 empresas bajo la gestión actual.
La crisis laboral en Argentina ha alcanzado niveles críticos según los últimos datos oficiales procesados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El informe de la entidad, dirigida por el economista Hernán Letcher, revela que desde el inicio de la actual gestión de gobierno se registra un promedio diario de 30 empresas que bajan sus persianas y 400 trabajadores que pierden sus puestos en el sector formal. Este complejo escenario refleja un profundo deterioro del entramado productivo y del empleo registrado, revirtiendo años de consolidación en el mercado de trabajo formal del país.
El estudio técnico fue elaborado sobre la base de las estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Los números consolidados entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 exponen que la cantidad total de empleadores activos en la economía local cayó de 512.357 a 487.920 firmas. Esta contracción neta significa la desaparición de 24.437 empresas en un lapso de 27 meses, afectando de manera transversal a los principales motores de la actividad económica nacional.
Radiografía sectorial del derrumbe corporativo
El impacto del freno económico no ha sido homogéneo, ensañándose con particular fuerza en actividades ligadas a la logística y el consumo masivo. El sector de Transporte y Almacenamiento encabezó la lista de pérdidas en términos absolutos, registrando la desaparición de 6.193 empresas de diversa escala. En términos relativos, este mismo rubro lideró el retroceso corporativo con una preocupante caída del 15,7% en su padrón de empleadores.
Detrás de la logística se ubicaron otros pilares históricos del sector privado:
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Comercio mayorista y minorista: fuertemente afectado por la erosión del poder adquisitivo.
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Servicios inmobiliarios: con un fuerte retroceso en sus niveles de operaciones.
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Industria manufacturera: golpeada por los incrementos de costos y la caída de la demanda.
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Servicios profesionales, científicos y técnicos: afectados por la contracción presupuestaria general.
La sangría del empleo registrado
La destrucción del empleo formal guarda una correlación directa con la desaparición de las unidades productivas. El informe de CEPA detalla que los puestos de trabajo registrados en unidades productivas pasaron de 9,8 millones a poco más de 9,5 millones de operarios, traduciéndose en una pérdida neta de 327.813 empleos formales en el período analizado.
Al incorporar al análisis el régimen de trabajo en casas particulares, el panorama se vuelve aún más complejo. Dicho sector experimentó la pérdida de 29.231 puestos registrados, cayendo de 629.660 a 600.429 trabajadoras. La consolidación de ambos universos arroja una cifra total de 357.044 puestos de trabajo privados registrados destruidos desde finales de 2023.
El impacto asimétrico según el tamaño empresarial
Una de las paradojas que resalta el documento de la consultora económica radica en cómo afectó la crisis laboral en Argentina según la escala de las organizaciones. El 99,71% de los cierres de establecimientos comerciales e industriales correspondió a firmas de hasta 500 trabajadores, es decir, el segmento de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs).
Sin embargo, las corporaciones de mayor envergadura fueron las responsables de la mayor reducción de personal. El 66,46% de los despidos totales se concentró en las grandes compañías (aquellas con plantillas superiores a los 500 dependientes), las cuales suprimieron un total de 217.861 puestos de trabajo en el periodo auditado. Los analistas del CEPA atribuyen esta dinámica a políticas de reestructuración interna ante la quita de subsidios estatales, la caída del consumo interno, la flexibilización laboral de hecho y el constante avance de la informalidad laboral en el territorio nacional.
Cuestionamientos al nuevo esquema normativo internacional
En paralelo a la presentación del dossier estadístico, Hernán Letcher cuestionó con dureza el proyecto oficial bautizado como «Súper RIGI» (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones). Según el especialista, el programa promueve beneficios asimétricos que no se traducen en la creación de empleo genuino ni en el fortalecimiento del entramado industrial local.
Letcher advirtió que el esquema actual genera un elevado costo fiscal para el Estado nacional, subsidiando proyectos que ya eran rentables por sí mismos. Además, denunció que la iniciativa persigue la explotación directa de recursos naturales y tierras raras por parte de capitales concentrados extranjeros, sin incentivos reales para el agregado de valor en las cadenas de producción locales. Para el director de CEPA, este modelo profundiza la crisis laboral en Argentina al desatender a la industria manufacturera nacional, que es la principal generadora de puestos de trabajo calificados en el país.
