Pirelli suspende su producción por la caída de ventas en la industria
La empresa paralizará su planta este fin de semana largo ante el desplome del mercado automotor y la fuerte competencia de neumáticos importados desde China.
La caída de ventas y la menor actividad en la industria automotriz obligaron al fabricante de neumáticos Pirelli a suspender su producción en Argentina durante el próximo fin de semana largo. La medida, acordada con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), afectará a los tres turnos operativos desde el domingo hasta el martes inclusive. A pesar del freno en la actividad de la planta ubicada en Merlo, se garantizó el pago del 100% de los salarios a la plantilla de 650 trabajadores, en un contexto de profunda preocupación por la estabilidad del sector manufacturero.
El impacto del freno en Stellantis
El detonante principal de esta paralización es el fuerte recorte en la cadena de valor automotriz, específicamente en la terminal de Stellantis en El Palomar. La automotriz, que fabrica los modelos Peugeot 208 y 2008, anunció que reducirá su esquema de trabajo de dos turnos a solo uno durante lo que queda de mayo y el mes de junio. Como consecuencia colateral, la demanda de cubiertas originales experimentó un freno abrupto.
Esta reestructuración en las terminales responde directamente a la contracción del mercado interno y al enfriamiento de la región. Abril cerró con una baja del 14% en los patentamientos locales de vehículos 0 kilómetro. A esto se suma el crítico escenario exportador: los envíos de automóviles hacia Brasil sufrieron un desplome del 37,1% en el último mes, lo que obligó a las automotrices y a sus proveedores directos a recalibrar sus niveles de stock de manera urgente.
La crisis estructural del neumático argentino
El freno temporal de Pirelli no es un hecho aislado, sino el reflejo de un proceso de deterioro que arrastra la industria nacional de cubiertas. La producción actual de la planta se encuentra en mínimos históricos. Hoy en día, la firma fabrica un promedio de entre 3.500 y 4.000 unidades diarias, una cifra que expone una realidad alarmante si se la compara con las 9.000 cubiertas al día que se producían durante la pandemia, o el récord de 18.000 unidades diarias alcanzado en el año 2013.
El severo achicamiento de la estructura productiva ya ha tenido consecuencias directas sobre el empleo. Desde el año 2023 hasta la fecha, la planta de Pirelli ha registrado cerca de 700 despidos. Por su parte, la flexibilización laboral también golpea a las terminales automotrices: Stellantis ya confirmó la apertura de un esquema de retiros voluntarios para readecuar su dotación de 2.300 operarios al nuevo ritmo de un solo turno diario.
Importaciones y pérdida de terreno local
Además de la menor fabricación de autos, las empresas locales enfrentan una dura competencia comercial debido a la apertura de los mercados y los costos de producción. Las mayores importaciones desde China y otros mercados emergentes han transformado radicalmente la oferta en las gomerías y centros de distribución del país.
Actualmente, el 75% de los neumáticos que se comercializan en el mercado argentino provienen del exterior. Esta fuerte penetración de productos importados deja un margen de participación extremadamente estrecho para los tres fabricantes radicados en el país, quienes denuncian asimetrías de costos logísticos, impositivos y de materia prima frente a los artículos que llegan desde el continente asiático.
Conclusión
La suspensión temporal en la planta de Pirelli expone la fragilidad actual del cordón industrial argentino, atrapado entre la recesión del consumo interno, la devaluación de la demanda brasileña y el avance de los productos importados. Si bien el acuerdo gremial amortigua el impacto inmediato sobre el bolsillo de los operarios al asegurar sus ingresos de este fin de semana, la drástica reducción histórica en los volúmenes de fabricación enciende las alarmas sobre la sustentabilidad del empleo industrial a mediano plazo si no se revierte la tendencia del mercado.
