Persianas bajas y comercios vacíos: la cantidad de locales cerrados, en venta o alquiler se disparó más de 30% en un año
El último informe de la Cámara Argentina de Comercio revela un preocupante incremento de la vacancia comercial en Buenos Aires, impulsado por el desplome sostenido del consumo.
La crisis económica que golpea al consumo interno ha vuelto a transformar el paisaje urbano de la Ciudad de Buenos Aires. Según el último relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la premisa Persianas bajas y comercios vacíos: la cantidad de locales cerrados, en venta o alquiler se disparó más de 30% en un año dejó de ser una percepción visual para consolidarse como un indicador estadístico alarmante. Durante el bimestre comprendido entre marzo y abril de 2026, se contabilizaron 277 locales sin actividad en los principales corredores comerciales porteños, lo que representa un drástico incremento del 30,7% en comparación con el mismo período del año anterior. Este fenómeno expone la asfixia financiera de los pequeños y medianos comerciantes frente a costos fijos en alza y ventas minoristas que no encuentran piso.
Radiografía de la vacancia en los corredores porteños
El informe elaborado por la CAC detalla que, si bien se registró una leve y marginal desaceleración del 2,5% respecto al primer bimestre de este año (cuando se habían detectado 284 espacios inactivos), la tendencia interanual confirma un escenario de retracción estructural. El dato más contundente del documento técnico radica en el crecimiento explosivo de las unidades inmobiliarias ofrecidas específicamente bajo la modalidad de locación.
Los locales comerciales en alquiler experimentaron una suba del 102,2% en comparación con el bimestre marzo-abril de 2025, además de un avance del 5,7% frente a los meses de enero y febrero de este año. Esta dinámica demuestra que los comerciantes prefieren rescindir sus contratos y devolver las llaves antes de seguir acumulando pasivos. Por el contrario, los inmuebles comerciales en venta registraron una sensible baja del 40,9% interanual y un descenso del 27,8% respecto al inicio de 2026. Esta divergencia refleja que los propietarios evitan colgar el cartel de venta debido a la ausencia manifiesta de inversores dispuestos a convalidar precios en un mercado inmobiliario corporativo paralizado por la recesión.
El mapa del deterioro: zonas críticas y la situación en el interior bonaerense
El análisis territorial efectuado por los especialistas de la CAC devela comportamientos dispares según las arterias comerciales analizadas. Mientras que corredores vinculados a la indumentaria mayorista o el tránsito masivo, como las avenidas Rivadavia, Corrientes y Avellaneda, exhibieron leves mejoras o estabilidad en sus niveles de ocupación, las zonas tradicionalmente ligadas al consumo abc1, las oficinas y el turismo sufrieron el mayor impacto.
La Peatonal Florida, afectada por la lenta reconversión del microcentro, junto a las avenidas Pueyrredón, Santa Fe, Córdoba y Cabildo, concentraron el mayor número de persianas metálicas bajas. El cierre definitivo de comercios históricos y las vidrieras apagadas modifican la dinámica de barrios clave como Palermo, Belgrano y Barrio Norte.
Lejos de tratarse de una problemática exclusiva de la Capital Federal, el fenómeno se replica con mayor severidad en el Gran Buenos Aires y el interior de la provincia. En La Plata, de acuerdo con los datos procesados en conjunto con la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado bonaerense (Femape), el panorama es calificado como crítico. La cantidad de locales comerciales inactivos en las áreas céntricas de la capital bonaerense se disparó un 100% en comparación con marzo-abril del año pasado, anotando además un salto del 28,6% respecto al bimestre previo.
Ventas minoristas en caída libre y el éxodo hacia lo digital
Este incremento de la capacidad ociosa comercial se desenvuelve de forma paralela a la persistente contracción de la actividad mercantil pyme. Datos aportados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) confirman que las ventas minoristas sufrieron una caída del 3,2% interanual en el mes de abril, sumando un retroceso del 1,3% mensual. De esta manera, el acumulado de los primeros cuatro meses de este año ya consolida una contracción del 3,5%.
Al desagregar los datos por rubros económicos, se observa que el ajuste en el gasto de los hogares afecta con mayor fuerza a los sectores que no forman parte de la canasta alimentaria básica o de primera necesidad:
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Bazar y decoración: Encabeza el retroceso con una caída real del 12,3% interanual.
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Perfumería: Registró una contracción en sus niveles de facturación del 7,2%.
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Ferretería y materiales de construcción: Sufrió una baja del 4,2% debido al freno de las refacciones domésticas.
La única excepción a la tendencia negativa generalizada fue el sector de farmacias, que experimentó una expansión en sus niveles de expendio del 6,1% interanual. Frente a este panorama de facturación menguante y valores locativos difíciles de afrontar, una gran cantidad de empresarios optan por reestructurar sus modelos de negocios, cerrando salones de venta físicos para canalizar sus operaciones mediante plataformas de comercio electrónico y redes sociales, buscando reducir drásticamente sus costos fijos operativos.
