Marcha Federal Universitaria: el 12 de mayo las universidades vuelven a las calles

El Consejo Interuniversitario Nacional convocó a una movilización masiva en defensa del presupuesto y los salarios, denunciando un desfinanciamiento del 45% que pone en riesgo el funcionamiento del sistema público.

La comunidad académica argentina se prepara para una jornada que promete ser histórica. El próximo 12 de mayo, las universidades nacionales protagonizarán una nueva Marcha Federal Universitaria, con epicentro en la Plaza de Mayo y réplicas en las principales ciudades de todo el país. El anuncio fue realizado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), en conjunto con la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, en un contexto de extrema fragilidad institucional y económica para el sistema de educación superior y científico.

Un diagnóstico de asfixia presupuestaria

Durante la conferencia de prensa brindada en la Ciudad de Buenos Aires, los rectores y representantes gremiales expusieron cifras que ilustran el deterioro del sector. Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), fue contundente al señalar que desde principios de 2023 hasta la actualidad, las transferencias al sistema universitario han caído un 45,6%. Esta cifra no es solo una estadística fría; representa laboratorios con insumos limitados, infraestructura estancada y una operatividad que se encuentra a la mitad de su capacidad real.

«Estamos atravesando una situación extremadamente delicada», advirtió Bartolacci. El recorte afecta el corazón del sistema: la posibilidad de investigar y de garantizar clases en condiciones dignas. Según los oradores, se han agotado todas las instancias de diálogo institucional previas para evitar llegar a esta instancia de movilización masiva, pero la falta de respuestas gubernamentales ha dejado a la comunidad sin otra alternativa que la protesta social.

El conflicto salarial y el bienestar estudiantil

Uno de los puntos más críticos expuestos por el CIN es la situación del personal docente y no docente. Los retrasos salariales frente a la inflación acumulada han generado una pérdida del poder adquisitivo sin precedentes recientes, lo que pone en riesgo la excelencia académica ante la posible fuga de profesionales hacia el sector privado o el exterior.

Asimismo, el ajuste impacta directamente en los estudiantes. Los programas de asistencia, becas y comedores universitarios han sufrido desactualizaciones que dificultan la continuidad pedagógica de miles de jóvenes, especialmente aquellos provenientes de sectores vulnerables. La Marcha Federal Universitaria busca visibilizar que el desfinanciamiento no solo golpea a los edificios, sino al proyecto de vida de quienes ven en la universidad pública su principal herramienta de ascenso social.

El camino judicial y legislativo

La convocatoria al 12 de mayo llega tras un derrotero de conflictos de poderes. Bartolacci recordó que la comunidad educativa impulsó una Ley de Financiamiento Universitario que fue aprobada por el Congreso Nacional, vetada por el Poder Ejecutivo y posteriormente ratificada por el Poder Legislativo con mayoría agravada. Incluso frente a intentos de derogación en el marco del Presupuesto 2026, la ley logró sostenerse.

Sin embargo, el Ejecutivo ha persistido en el incumplimiento de la norma, ignorando incluso fallos judiciales que ordenan la transferencia de los recursos mínimos indispensables. «Si no vale la legitimidad incuestionable de una ley razonable, ni la competencia de la Justicia para que esa ley se cumpla, que valga la voz del pueblo», sentenció el rector de la UNR, apelando a la movilización popular como última ratio para garantizar el funcionamiento del sistema científico y democrático.

La universidad pública como columna vertebral

El lema de la marcha, «defender esto que nos hace distintos», apunta a la identidad colectiva de la sociedad argentina. El sistema universitario público es percibido por gran parte de la ciudadanía como una de las pocas instituciones que aún garantiza excelencia y equidad. La convocatoria del 12 de mayo trasciende a los estudiantes y trabajadores del sector; es un llamado a la sociedad civil en su conjunto para proteger un modelo de formación gratuita que es referencia en toda la región.

La movilización del próximo martes a las 17 horas no solo exigirá fondos, sino que reafirmará el derecho de las futuras generaciones a acceder a una formación de calidad sin restricciones económicas. El conflicto universitario se ha convertido en un punto de inflexión político, donde se pone a prueba la capacidad del Estado para sostener uno de sus pilares fundamentales en medio de un programa de ajuste fiscal severo.

Conclusión: un cierre por el futuro

La Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo se perfila como un acto de resistencia institucional. La defensa de la universidad pública, la ciencia y la democracia son los ejes de una jornada que buscará conmover a las autoridades nacionales para que otorguen las respuestas presupuestarias necesarias. Como concluyó Bartolacci, se trata de defender «lo que está bien» para que los derechos conquistados no se conviertan en privilegios del pasado, sino en realidades para el futuro de la Argentina.