Corrientes: una madre evitó una masacre escolar tras revisar el celular de su hijo

Alumnos de primer año de una escuela técnica en Santo Tomé planeaban "matar a todos los profesores". El caso salió a la luz tras la denuncia de una madre y la intervención de la rectoría.

Un escenario de potencial tragedia fue desactivado en la Escuela Técnica N°1 de Santo Tomé, Corrientes, luego de que se descubriera un plan de tiroteo orquestado por estudiantes de primer año. La voz de alarma surgió de una madre que, al revisar el teléfono celular de su hijo, encontró un grupo de WhatsApp donde los menores detallaban cómo ejecutar un ataque armado contra el personal docente. La frase «Vamos a matar a todos los profesores» fue el disparador que llevó la investigación a la justicia.

Detalles de la amenaza y logística del ataque

La rectora del establecimiento, Roxana Salgueiro, confirmó la gravedad de los mensajes. Según las pericias preliminares sobre las capturas de pantalla presentadas, los chats no eran meras expresiones de disconformidad adolescente, sino que incluían precisiones logísticas: la elección de un día y horario determinado, la identificación de los blancos —específicamente los profesores— y discusiones sobre la factibilidad de conseguir armas de fuego para concretar la masacre.

La intervención de la madre, quien documentó y entregó las pruebas a la directiva, fue calificada por las autoridades como «clave» para desactivar la amenaza antes de que pasara a una fase de ejecución.

Vacío de protocolos y respuesta institucional

A pesar de la contundencia de las pruebas, el caso dejó al descubierto la falta de herramientas en el sistema educativo para lidiar con amenazas de esta naturaleza. Salgueiro notificó al supervisor Horacio Martínez y radicó la denuncia policial ante la Comisaría de Santo Tomé, pero admitió con preocupación la ausencia de lineamientos claros. «Cuando di a conocer esto al supervisor, sinceramente no sabemos qué hacer», reconoció la rectora, señalando que el colegio no cuenta con un protocolo de seguridad para amenazas de tiroteos masivos.

Por su parte, el fiscal a cargo, Facundo Cabral, ratificó la existencia de los mensajes con amenazas de muerte. No obstante, la situación administrativa en la escuela genera inquietud en la comunidad educativa: los alumnos involucrados continúan asistiendo a clases de manera normal, ya que, según las autoridades escolares, no han mostrado conductas disruptivas dentro del aula tras el incidente.

Llamado a la responsabilidad parental

La rectora Salgueiro subrayó la importancia de que las familias asuman un rol activo en el monitoreo de la actividad digital de los jóvenes. El caso pone de relieve la porosidad de las redes sociales y los grupos cerrados de mensajería como espacios donde se gestan conductas de riesgo extremo.

Desde el Ministerio de Educación de la provincia se espera la intervención de gabinetes interdisciplinarios para trabajar con los alumnos involucrados y sus familias. El objetivo es determinar si los menores tenían acceso real a armamento o si se trataba de una construcción simbólica de violencia que, de no haber sido detectada, podría haber escalado hacia un hecho irreversible.