El costo de vida no da tregua: una familia necesitó más de $1.430.000 para no ser pobre en marzo

Los nuevos datos del Indec revelan que la Canasta Básica Total subió un 2,6% mensual, acumulando un alza del 9,6% en el primer trimestre y fijando un piso alarmante para los ingresos.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este martes los valores actualizados de las canastas básicas, arrojando cifras que confirman la creciente dificultad de los hogares para cubrir sus necesidades esenciales. Según el organismo oficial, una familia tipo —compuesta por dos adultos y dos menores— necesitó percibir ingresos por al menos $1.434.464 en marzo para evitar caer por debajo de la línea de la pobreza.

Este valor, que define la Canasta Básica Total (CBT), experimentó un incremento del 2,6% respecto a febrero. Si se analiza el comportamiento a largo plazo, el salto es drástico: el costo de los bienes y servicios esenciales aumentó un 30,4% de forma interanual, dejando en evidencia el desfasaje entre el costo de vida y la evolución de los salarios.

Indigencia: la comida mínima cuesta más de $650.000

El informe también detalla la situación de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide exclusivamente los alimentos necesarios para la subsistencia y determina la línea de la indigencia. Para no ser considerada indigente, esa misma familia tipo requirió en marzo un ingreso de $658.011.

Aunque la variación mensual de la canasta alimentaria fue ligeramente inferior a la total (2,2%), su comportamiento interanual es aún más agresivo, alcanzando un 32,8%. Esto indica que los alimentos, el componente más sensible para los sectores vulnerables, han subido por encima del promedio general de servicios y otros bienes no alimentarios en los últimos doce meses.

El acumulado del primer trimestre

En lo que va de 2026, la presión sobre el bolsillo de los argentinos ha sido constante. Los datos acumulados del primer trimestre muestran tendencias preocupantes:

  • Canasta Básica Total (Pobreza): Acumuló un alza del 9,6% entre enero y marzo.

  • Canasta Básica Alimentaria (Indigencia): Registró un incremento acumulado del 11,6% en el mismo periodo.

Estas cifras reflejan que, a pesar de la desaceleración puntual en algunos indicadores técnicos, el piso de ingresos necesario para llevar una vida digna se eleva a un ritmo que la mayoría de las paritarias y jubilaciones no logran equiparar.

Impacto en la estructura de consumo

El hecho de que la CBT supere el millón cuatrocientos mil pesos pone en jaque no solo a los sectores de menores recursos, sino también a la clase media trabajadora. Con servicios públicos en proceso de ajuste y el costo de los alimentos estabilizándose en niveles altos, el excedente para el ahorro o el consumo de bienes durables ha desaparecido para gran parte de la población.

La brecha entre los salarios promedio y el costo de estas canastas es el principal indicador de la crisis social que atraviesa el país. Mientras la CBT sube un 2,6% mensual, la capacidad de compra se ve erosionada por un efecto acumulativo que, en términos interanuales, ya supera el 30% en los bienes más básicos de la economía.