Caso Adorni: la escribana deberá declarar ante la justicia por supuestas omisiones
La fiscalía citó a Adriana Nechevenko de Schuster para explicar la certificación de propiedades no declaradas por el jefe de Gabinete, en el marco de una investigación por enriquecimiento.
El próximo miércoles 8, la justicia federal pondrá la lupa sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con un testimonio clave para el avance de la causa. La escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster fue citada a declarar como testigo ante el fiscal Gerardo Pollicita, titular de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N° 11. Esta citación se produce en un momento de máxima tensión para el entorno del funcionario libertario, quien enfrenta una denuncia por presunto enriquecimiento ilícito tras detectarse inmuebles que no figurarían en sus presentaciones oficiales ante los organismos de control.
El foco en las omisiones patrimoniales
La citación de Nechevenko no es azarosa. La profesional fue la encargada de certificar las operaciones inmobiliarias que hoy están bajo la lupa de los investigadores. El Caso Adorni gira principalmente en torno a dos propiedades específicas: un departamento ubicado en el barrio porteño de Caballito y una casa en el exclusivo country Indio Cuá, en el partido de Exaltación de la Cruz. Según los reportes que maneja la fiscalía, ninguno de estos activos habría sido incluido debidamente en la declaración jurada del ministro.
El testimonio de la escribana se considera fundamental para determinar cómo se gestaron dichas transacciones y por qué no fueron notificadas. Se espera que la declaración se centre en dar las explicaciones técnicas y legales sobre la certificación de las escrituras. La justicia busca establecer si existió una maniobra deliberada para ocultar estos bienes o si se trata de un «error administrativo», una defensa recurrente en casos de funcionarios públicos, aunque difícil de sostener cuando se trata de activos de alto valor.
Diferencias de mercado y sospechas sobre los valores
Uno de los puntos más críticos que investiga la fiscalía de Pollicita es la discrepancia entre el valor de escritura del departamento de Caballito y su precio real de mercado. Según fuentes judiciales, el inmueble figura con un valor significativamente menor al que rige en la plaza inmobiliaria actual. Este tipo de subvaluación suele ser una señal de alerta para los investigadores de delitos financieros, ya que podría ocultar el origen de los fondos o facilitar la evasión de cargas impositivas.
En este escenario, el rol de Nechevenko es dual: como escribana, es la encargada de dar fe pública de que lo declarado en el papel coincide con la voluntad y los montos expresados por las partes. Por lo tanto, su conocimiento sobre los valores reales pactados —más allá de lo que se asentó finalmente en la escritura— resulta vital para el fiscal. Si se comprueba que el precio fue artificialmente bajo, la situación procesal del jefe de Gabinete podría complicarse severamente.
Las visitas a la Casa Rosada bajo sospecha
Más allá de los papeles y las propiedades, la justicia también ha comenzado a indagar en los movimientos físicos de la escribana. Se han detectado al menos siete ingresos de Nechevenko a la Casa Rosada entre julio de 2024 y enero de 2026. La frecuencia de estas visitas ha despertado suspicacias en los tribunales de Comodoro Py, dado que no es habitual que un profesional del sector privado mantenga tal asiduidad en la sede de gobierno para asuntos puramente particulares, a menos que existan gestiones oficiales que aún no han sido aclaradas.
La investigación busca determinar si estos encuentros en la sede del Ejecutivo tuvieron relación directa con la regularización de las propiedades en disputa o si se trataron de otras gestiones vinculadas a la función pública del actual jefe de Gabinete. Para el Caso Adorni, la transparencia de estos vínculos personales y profesionales es ahora un eje central del expediente.
Antecedentes y contexto judicial
La figura de Adriana Nechevenko de Schuster no es totalmente ajena a los pasillos judiciales. Hace doce años, su nombre apareció en un proceso de alto perfil: fue testigo en un juicio contra una banda dedicada al tráfico de efedrina. En aquella oportunidad, se la vinculó con la validación de firmas para empresas que terminaron funcionando como fachadas para actividades de narcotráfico. Si bien en aquel entonces no se le imputaron delitos directos y su participación fue en calidad de testigo, el antecedente reflota ahora como un dato de color que los investigadores no pasan por alto al evaluar su perfil profesional.
Un cierre que aguarda definiciones
El Caso Adorni representa uno de los desafíos éticos y legales más importantes para la administración actual, que ha hecho de la transparencia y la lucha contra la «casta» su principal bandera política. La declaración del miércoles será el primer gran paso para desentrañar si las omisiones en la declaración jurada del jefe de Gabinete son fallas técnicas o si responden a un incremento patrimonial injustificado.
En conclusión, la declaración de la escribana Nechevenko será determinante para el curso de la causa. Sus palabras podrían o bien despejar las dudas sobre la legalidad de los bienes de Adorni, o bien proporcionar al fiscal Pollicita la evidencia necesaria para avanzar hacia una imputación formal. La justicia deberá determinar si la fe pública fue utilizada para blindar un patrimonio que no resiste el archivo de la transparencia pública.
