Alarma industrial: Argentina se ubica como la segunda economía con mayor caída manufacturera del mundo
Un relevamiento global sitúa al país solo por debajo de Hungría en retroceso productivo. Entre 2023 y 2025, el sector perdió más de 72.000 empleos y cerraron 2.436 empresas industriales.
La industria argentina atraviesa uno de sus ciclos más críticos de la última década, consolidando un retroceso que trasciende las fronteras regionales para ubicarse en el podio del declive global. Según un informe de la consultora Audemus, que analizó la evolución manufacturera de 56 economías entre 2023 y 2025, Argentina registró una contracción promedio del 7,9%. Esta cifra posiciona al país como el segundo con peor desempeño industrial a nivel mundial, apenas superado por Hungría, que marcó una caída del 8,2%.
El estudio revela una brecha alarmante no solo con potencias asiáticas como Taiwán (32,3%) o China (13,3%), sino también con los socios del Mercosur. Mientras que Brasil logró expandir su industria un 3,5% y Uruguay un 3,7%, Argentina se desmarca con indicadores que combinan destrucción de puestos de trabajo, cierre de unidades productivas y una capacidad instalada que opera a niveles mínimos históricos.
El desplome del entramado productivo
El impacto de la recesión no se limita a las estadísticas de producción; ha golpeado el corazón del tejido empresarial. Durante los dos primeros años de la gestión de Javier Milei, 2.436 empresas industriales dejaron de aportar al sistema de ART, una métrica que los especialistas vinculan directamente con el cierre de plantas o reducciones drásticas de actividad. Esta cifra representa la desaparición del 5% del total de las firmas del sector en el país.
Actualmente, las fábricas argentinas operan con apenas el 57,9% de su capacidad instalada. Si se excluye el período excepcional de la pandemia, se trata del registro más bajo de los últimos diez años. Este escenario de «persianas bajas» o turnos reducidos explica la fragilidad del empleo sectorial: desde 2023 se han perdido 72.955 puestos de trabajo, lo que equivale a una reducción del 6% de la fuerza laboral manufacturera.
Causas locales frente al contexto global
El informe de Audemus distingue las razones detrás de la caída. Mientras que en Europa el retroceso de países como Alemania (-6,3%) o Italia (-4,8%) responde a shocks energéticos y la competencia china, en Argentina los factores son predominantemente internos y vinculados a la política económica:
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Apreciación cambiaria: Un tipo de cambio que pierde competitividad frente a la inflación, encareciendo la producción local.
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Apertura comercial acelerada: El ingreso de productos importados sin una estrategia de protección para sectores sensibles.
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Ausencia de políticas activas: A diferencia de Brasil, que implementó programas como «Mover» para el sector automotriz, Argentina carece actualmente de incentivos industriales específicos.
Un mercado laboral sin rebote
Aunque durante el primer semestre de 2024 hubo una leve recuperación que alimentó expectativas de un cambio de tendencia, la mejora no logró consolidarse. A partir del tercer trimestre de 2025, la pérdida de empleos volvió a acelerarse, confirmando que la crisis industrial es estructural y persistente.
La comparación con la región es elocuente. Mientras Chile (5,2%) y Perú (6,5%) muestran sectores manufactureros en expansión, la Argentina se encierra en una dinámica de contracción que pone en riesgo la supervivencia de sectores clave de la cadena de valor nacional.
