Urbaser pone en venta su operación en Argentina y crece la incertidumbre por 3.500 empleos
La multinacional española de gestión de residuos, propiedad del fondo Platinum Equity, encargó al Banco Santander la búsqueda de un comprador para su filial local en una operación estimada en hasta 400 millones de euros.
El éxodo de empresas multinacionales de la Argentina suma un nuevo capítulo de peso. Urbaser, gigante español líder en servicios medioambientales, ha iniciado formalmente el proceso de salida del país tras tres décadas de permanencia. La compañía, que presta servicios críticos de recolección y tratamiento de residuos, ya busca un comprador para su negocio local, una decisión que impacta directamente en una estructura que emplea a 3.500 trabajadores.
La firma pertenece desde 2021 al fondo de inversión estadounidense Platinum Equity, el cual ha decidido desprenderse de la filial argentina como parte de una reconfiguración de activos globales. Según fuentes del mercado europeo, la valuación de la operación se situaría entre los 300 y 400 millones de euros, y el Banco Santander ha sido la entidad designada para gestionar el proceso de venta.
Una retirada estratégica y planificada
La salida de Urbaser no parece ser una decisión impulsiva. A fines de 2023, la multinacional realizó un movimiento societario clave: creó una entidad específica para aislar las actividades argentinas del resto de sus operaciones globales (que abarcan 15 países y 42.000 empleados). Esta «limpieza» contable y operativa facilitó el escenario actual, permitiendo ofrecer el paquete argentino de forma independiente a posibles inversores.
En el país, la empresa no es un actor menor. Se encarga de la recolección, transporte y operación de plantas ambientales, con una fuerte presencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde gestiona el servicio en barrios como Balvanera, San Cristóbal, La Boca y Barracas. Además, mantiene contratos estratégicos en el conurbano bonaerense, destacándose su sede en el municipio de Morón.
El futuro de los puestos de trabajo
La mayor preocupación radica en la estabilidad laboral de los 3.500 operarios y administrativos que integran la plantilla. Hasta el momento, no ha habido precisiones oficiales sobre el futuro de los contratos vigentes. Si bien en este tipo de transacciones de servicios públicos lo habitual es que el comprador absorba la nómina para garantizar la continuidad del servicio, el complejo escenario económico genera dudas sobre posibles reestructuraciones.
Expertos del sector señalan que el valor de la empresa reside, precisamente, en sus contratos de concesión vigentes con los estados municipales y el Gobierno porteño. Por ello, la expectativa inicial es que la actividad continúe sin recortes inmediatos, aunque el desenlace dependerá de la capacidad del nuevo propietario para renegociar costos y tarifas en un contexto de alta volatilidad.
Un síntoma del clima de negocios
La retirada de Urbaser se suma a una lista de compañías internacionales que han decidido reducir su exposición al riesgo argentino en los últimos años. Las dificultades para el giro de utilidades, la inestabilidad cambiaria y la caída en la rentabilidad de los contratos públicos son algunos de los factores que empujan a los fondos de inversión a buscar mercados con mayor previsibilidad.
Con esta venta, la gestión de la basura en puntos neurálgicos del AMBA queda en una zona de transición. El proceso iniciado por Platinum Equity será seguido de cerca no solo por el mercado financiero, sino también por los gremios del sector y las autoridades gubernamentales que dependen de la eficiencia de Urbaser para mantener la higiene urbana.
