Alerta económica: el precio de los alimentos frena la baja de la inflación
Consultoras privadas proyectan que el índice de febrero se ubicará entre el 2,5% y el 3%, impulsado por la canasta básica y el ajuste en las tarifas de servicios públicos.
La inflación de febrero vuelve a encender las alarmas en el Palacio de Hacienda, al proyectarse entre un 2,5% y 3% según los últimos relevamientos de consultoras privadas. Estas cifras ponen en jaque la promesa del presidente Javier Milei, quien aseguró que el índice se ubicaría por debajo del 1% mensual al inicio del segundo semestre. El incremento sostenido en el rubro de alimentos y bebidas, sumado a los nuevos cuadros tarifarios de luz y gas, consolida una resistencia a la baja que erosiona el poder adquisitivo de los ingresos fijos.
Los alimentos lideran la presión alcista
A pesar de la disciplina fiscal y la ausencia de emisión monetaria, los precios de consumo masivo no muestran la desaceleración esperada por el Ejecutivo. Según la consultora LCG, los alimentos acumulan una suba superior al 3% en las últimas cuatro semanas, con productos críticos como la carne y las verduras a la cabeza de los aumentos. Esta tendencia es ratificada por Consumidores Libres, cuyo relevamiento de la canasta básica registró un alza del 3,1% solo en la primera quincena del mes.
Por su parte, Eco Go proyecta que la inflación específica de alimentos consumidos dentro del hogar rondará el 2,9%. Al integrar el consumo fuera del hogar y otros factores, la consultora estima un índice general del 3% para febrero. Estos datos contrastan con las previsiones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que vaticinaba un 2,1%, dejando en evidencia un desfasaje entre las proyecciones oficiales y la dinámica real del mercado.
El impacto de las tarifas y el «techo» del programa
El mes de febrero suma, además, el peso estacional y regulado de los servicios públicos. Las actualizaciones en las facturas de electricidad y gas actúan como un motor inercial que impide que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) perfore el piso del 2%. Para la consultora Analytica, la suba de la tercera semana del mes ya proyecta un cierre mensual de 2,8%, confirmando que la «escalera ascendente» que el Indec viene registrando desde mayo del año pasado se mantiene firme.
Esta situación genera una contradicción técnica para el equipo económico. Si bien se mantienen el superávit fiscal y el ordenamiento macroeconómico, la microeconomía —el día a día de los consumidores— sigue bajo una presión inflacionaria que duplica o triplica el objetivo presidencial. El programa económico enfrenta así su mayor desafío: demostrar que el ordenamiento de las cuentas públicas puede trasladarse efectivamente a una estabilidad de precios que alivie el bolsillo de asalariados y jubilados.
