El Impenetrable celebra el nacimiento de un segundo yaguareté silvestre

Tras décadas de ausencia de hembras y crías en la región, el registro de un nuevo cachorro nacido en libertad confirma el éxito del programa de reintroducción en el Parque Nacional chaqueño.

El Chaco argentino es escenario de un acontecimiento biológico que devuelve la esperanza a la conservación ambiental: la confirmación del nacimiento de un segundo cachorro de yaguareté en libertad dentro del Parque Nacional El Impenetrable. Este hallazgo, documentado por la fundación Rewilding Argentina y personal de Parques Nacionales, representa un avance sustancial para una especie que no registraba presencia de hembras ni reproducción natural en la zona desde el año 1990.

Un hallazgo accidental que revela una población creciente

El descubrimiento se produjo inicialmente durante una navegación por el río Bermejo, cuando Alecio Soraire, técnico baqueano del parque, divisó a una hembra junto a su cría. Un detalle físico fue la clave para diferenciar este nacimiento de los anteriores: al cachorro avistado le faltaba la mayor parte de su cola.

Aunque en un principio se especuló con que podría tratarse de Nalá —una hembra liberada que ya había sido vista con un cachorro en julio de 2025—, las cámaras trampa instaladas en el bosque permitieron aclarar la situación. Las imágenes recientes mostraron a Nalá con su cría, la cual posee la cola intacta. Esto confirma que el ejemplar divisado por los guardaparques pertenece a otra camada, presumiblemente de la hembra Keraná, lo que eleva a dos el número de nacimientos silvestres registrados en el último año.

El camino hacia la recuperación: de Qaramta a la población actual

La recuperación del yaguareté en El Impenetrable comenzó en 2019 con el hallazgo de Qaramta, un macho silvestre solitario cuyo rastro fue detectado por los equipos de monitoreo. Ante la falta de hembras en la región, se construyó un centro de reintroducción en el corazón de las 128.000 hectáreas del parque nacional.

La estrategia consistió en liberar hembras provenientes de centros de rescate para que pudieran reproducirse con machos silvestres. El éxito de esta iniciativa se refleja no solo en los nacimientos, sino en el fortalecimiento de un ecosistema donde el depredador tope vuelve a cumplir su función reguladora. Este proceso espeja el éxito obtenido en los Esteros del Iberá, donde la población ya alcanza los 45 individuos.

La sombra de la caza furtiva: el caso Acaí

A pesar de la euforia por el nuevo nacimiento, el contexto sigue siendo frágil. La comunidad conservacionista aún lamenta la reciente pérdida de Acaí, una hembra que había sido reintroducida apenas un mes antes de desaparecer. Su collar de monitoreo satelital fue hallado en el fondo del río Bermejo el pasado 11 de noviembre, lo que activó una investigación judicial por presunta caza furtiva.

Hasta el momento, no hay detenidos y la información de los celulares incautados en la zona no ha sido procesada. «La matanza de Acaí recuerda la frágil situación en la que se encuentra la especie», advirtieron desde Rewilding Argentina, subrayando la necesidad de endurecer las sanciones y mejorar la convivencia entre los productores locales y la fauna silvestre a través de mejores manejos del ganado.

Biodiversidad como motor de desarrollo

El regreso del yaguareté no solo es una victoria ecológica, sino también económica para las comunidades vecinas. El turismo de naturaleza está creciendo en El Impenetrable, generando empleos para guías locales y prestadores de servicios que ven en la conservación una oportunidad de desarrollo sostenible. La supervivencia de estos nuevos cachorros será el termómetro definitivo para medir la viabilidad a largo plazo del felino más grande de América en suelo chaqueño.