El Gobierno elimina los aranceles a la importación de papel editorial
El Ministerio de Economía oficializó el arancel cero para la importación de papel destinado a libros y diarios, una medida que busca reducir costos pero impacta en la industria nacional.
El Gobierno nacional dio un paso decisivo en su agenda de desregulación económica al oficializar este viernes la eliminación total de los derechos de importación para el papel destinado a la industria editorial. A través de la Resolución 11/2026 del Ministerio de Economía, publicada en el Boletín Oficial, se estableció una alícuota del cero por ciento para el insumo básico de diarios, revistas y libros, una decisión que genera alivio en los costos de las empresas editoras pero que enciende alarmas en los fabricantes locales de celulosa y papel.
Esta normativa deroga una estructura arancelaria que databa de 1992, marcando un cambio de paradigma en el comercio exterior del sector. Según el documento oficial, la medida alcanza a empresas editoras, diarios e importadores directos que acrediten el uso del material con fines exclusivamente editoriales. Para el Ejecutivo, esta acción es coherente con la política de apertura comercial destinada a bajar los precios de bienes finales, como los libros y la prensa escrita, en un contexto de alta sensibilidad en el consumo cultural.
Un nuevo marco para el Registro de Importaciones
Para acceder al beneficio de arancel cero, los actores del sector deberán cumplimentar una serie de requisitos administrativos que buscan garantizar la transparencia del proceso. El epicentro de esta gestión será el Registro de Importaciones del Sector Editorial (RISE). Los interesados deberán inscribirse mediante la plataforma de Trámites a Distancia (TAD), presentando una declaración jurada que especifique el destino final de la mercadería.
Una vez que la Dirección de Importaciones apruebe la solicitud, la validación ante la Dirección General de Aduanas será automática. Es importante destacar que las empresas que ya operaban bajo normativas anteriores no están exentas de la actualización: disponen de un plazo de 90 días corridos para reempadronarse en el nuevo sistema y mantener la exención impositiva. Por su parte, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) tiene un mes de plazo para reglamentar los aspectos operativos que restan.
El impacto en la industria local y el dilema editorial
Si bien la reducción de costos es celebrada por los grandes grupos editoriales y diarios de circulación nacional, el trasfondo de la medida sugiere un escenario de vulnerabilidad para la industria papelera local. La eliminación de aranceles se inscribe en lo que especialistas denominan «importación indiscriminada», al no contemplar medidas de contención para las plantas nacionales que producen papel para diarios y libros.
El sector gráfico local ha enfrentado años de contracción debido a la digitalización y el aumento de costos energéticos. Ahora, la competencia directa con el papel importado —muchas veces subsidiado en sus países de origen— coloca a las fábricas argentinas en una posición de extrema fragilidad. El debate queda planteado: ¿es el ahorro en el costo del libro suficiente para compensar el riesgo de desindustrialización en el sector papelero?
Contexto de desregulación y metas económicas
La administración de Javier Milei sostiene que la eliminación de estas barreras es fundamental para la libertad de prensa y el acceso a la cultura. Sin embargo, los críticos señalan que la medida no garantiza necesariamente una baja en el precio de tapa de los libros o diarios para el consumidor final, sino que podría traducirse simplemente en una mejora del margen de rentabilidad para los grandes importadores.
En términos macroeconómicos, esta resolución forma parte de un paquete de medidas que busca desmantelar el entramado de protecciones arancelarias vigentes desde la década del 90. La velocidad de esta apertura comercial sigue siendo el punto de mayor fricción entre el Palacio de Hacienda y las cámaras industriales, que reclaman una baja simultánea en la presión impositiva interna para poder competir con el exterior.
Perspectivas del sector
La Resolución 11/2026 representa un punto de inflexión para el ecosistema mediático y editorial argentino. La simplificación de trámites y la eliminación de la carga arancelaria dinamizarán el flujo de insumos, pero obligarán a la industria local a una reconversión forzada bajo las reglas de un mercado globalizado. El éxito de la medida se medirá, en última instancia, en si esta reducción de costos llega efectivamente a las manos de los lectores o si se pierde en la cadena de distribución en medio de una economía que aún busca su equilibrio.
