Trabajadoras sociales y psicólogas se suman desde el territorio a la Línea 137 contra las violencias

 

La línea telefónica gratuita amplió su asistencia territorial en coordinación con los Centros de Acceso a la Justicia y la incorporación de equipos móviles distribuidos en todas las provincias. Asiste y acompaña a víctimas de violencia familiar y/o sexual.

Víctimas de violencia en cualquier lugar de la Argentina son asistidas a través de la línea telefónica gratuita 137, que en el último tiempo amplió además su asistencia territorial en coordinación con los Centros de Acceso a la Justicia (CAJ) y la incorporación de equipos móviles distribuidos en todas las provincias para que «el acompañamiento de cada persona sea próximo e integral», informó este martes el Ministerio de Justicia.

La Línea 137 es una de las herramientas que despliega el Estado nacional desde 2006 para asistir y acompañar a víctimas de violencia familiar y/o sexual y asesorarlas en el acceso a la justicia.

Desde su creación, durante la presidencia de Néstor Kirchner, hasta abril de este año, ese número telefónico oficial lleva atendidos 219.640 llamados, en los que se registraron 280.909 víctimas de ese tipo de delitos, conforme consignó la cartera de Justicia. Siempre en el mismo lapso, los equipos móviles -están integrados por psicólogas y trabajadoras sociales- acompañaron en territorio a 50.092 víctimas, 33.244 de violencia familiar y 16.848 de violencia sexual.

Entrevistada por télam, la asesora general del programa «Las víctimas contra las violencias», Carina Rago, recordó que «a la Línea 137 puede llamar cualquier persona desde cualquier lugar del país los siete días de la semana y las 24 horas de manera gratuita».

Pueden hacerlo -indicó la funcionaria- «la propia víctima, una vecina, la maestra o incluso instituciones como comisarías o juzgados, los cuales también nos pueden solicitar intervención ante una posible denuncia».

Rago sostuvo que «la central telefónica de la línea 137 se encuentra en la ciudad de Buenos Aires y es atendida por profesionales que cubren guardias entre los que hay psicólogas y trabajadoras sociales, quienes lo primero que hacen, al atender una llamada, es averiguar la ubicación de la víctima para desplegar un dispositivo de asistencia (en lo posible territorial) en función de su ubicación».

«Para los casos en que la víctima se encuentra en la ciudad de Buenos Aires tenemos equipos de guardia en dos comisarías, y si es necesario podemos ir a buscarla en el momento. En las provincias de Chaco y Misiones funcionan mecanismos similares, y desde el año pasado estamos trabajando con los Centros de Acceso a la Justicia (CAJ) para federalizar este modelo de abordaje integral», agregó.

Además, explicó que «es importante que todos sepan que cualquier llamada al 137 puede incluir el despliegue de un móvil policial en cualquier lugar del país si es necesario ir a buscar una víctima, y que los equipos que atienden los llamados acompañan a las víctimas de manera telefónica hasta cerciorarse que estén a resguardo. Para lograrlo, coordinan con los servicios disponibles en el lugar del país en el que se encuentren», apuntó.

Rago recordó que «este programa de asistencia a las víctimas se gestó cuando el gobierno del presidente Néstor Kirchner se dio cuenta que las víctimas de violencias muchas veces no terminaban radicando las denuncias o no se las tomaban. Por tal motivo, impulsó la creación de un equipo de profesionales especializados con perspectiva de género que pueda ir a buscar a la víctima al lugar en el que se encuentre y hacer una primera evaluación de la situación para considerar si la víctima tiene que ir directo al juzgado a hacer la denuncia o antes la acompañamos al hospital para que no este sola frente al protocolo de atención si hubo delitos sexuales».

También agregó que esa compañía sirve «para asegurarnos que el agresor sea alejado del hogar de la víctima o, en caso contrario, que ésta quede a resguardo en casa de un familiar, una amistad o un refugio».

«La Línea 137 no es sólo de escucha, sino de abordaje integral y acompañamiento territorial. Además de pedirle su ubicación a la víctima, lo primero que hace la operadora es pedirle su número de teléfono por si la llamada se corta o la víctima corta por la presencia del agresor, muchas veces lleva más de una llamada que la víctima se dé cuenta que está en una situación de riesgo o que se anime a hacer la denuncia. Si es necesario, en algunos casos también viajan equipos desde Buenos Aires para acompañar a las víctimas», completó Rago.

En septiembre de 2022, la Línea 137 de Asistencia y Acompañamiento para Víctimas de Violencia Familiar y/o Sexual se integró a la Dirección Nacional de Promoción y Fortalecimiento para el Acceso a la Justicia para ampliar y extender el servicio de atención integral a todas las provincias del país, lo que permitió su integración con el trabajo de la Central de Atención de Barrios Populares, creada en 2020 durante la emergencia sanitaria producto de la pandemia de Covid-19, y potenciar el alcance de la atención a víctimas a través de la estructura de la Red Federal de Centros de Acceso a la Justicia compuesta por 106 centros distribuidos en las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.

La integración permitió que la Línea 137 ampliara su servicio de atención personalizada incorporando una nueva opción a la atención telefónica que permite acceder al asesoramiento legal gratuito que brindan los profesionales de los CAJ en materia de relaciones de familia como el incumplimiento de cuota alimentaria, desalojos y conflictos con la ley penal, entre otras problemáticas.

Asimismo, la vinculación de forma directa entre los CAJ y la Línea 137 es un aporte significativo en la calidad de las intervenciones en territorio porque los equipos móviles apelan a los abogados, trabajadores sociales y psicólogos que prestan servicio en los CAJ, lo que permite movilizarlos y tener un seguimiento personalizado, ante eventuales emergencias, a distintos puntos del país con apoyo local, redes de articulación y dispositivos provinciales.

En aquellos lugares donde no hay CAJ y si la situación denunciada no reviste urgencia, la Línea 137 programa una visita territorial a través de sus equipos móviles y los profesionales interdisciplinarios. En el caso de que revistiese urgencia, mantiene contacto telefónico con la víctima de modo permanente y hasta asegurarse que sea socorrida a través de la Línea 911 u otras de las herramientas del Estado nacional y de la jurisdicción donde está ocurriendo el hecho denunciado.

El trabajo coordinado entre la atención telefónica, los equipos móviles y las oficinas en todas las provincias del país permite brindar asesoramiento integral y un acompañamiento presencial a las distintas problemáticas que atiende la línea, incluyendo la posibilidad de coordinar mediaciones comunitarias prejudiciales o brindar patrocinio jurídico gratuito para resolver conflictos.télam