Golpe al mercado negro: desbaratan una red de venta ilegal de autopartes en Morón
Un megaoperativo en el oeste del conurbano bonaerense terminó con ocho detenidos y el secuestro de 80 armas de fuego. Entre los implicados se encuentra un efectivo de la Policía de la Ciudad.
Una estructura criminal con protección uniformada
En una investigación que expone la connivencia entre el delito organizado y las fuerzas de seguridad, la justicia desarticuló en las últimas horas una organización dedicada a la comercialización ilegal de vehículos y repuestos en el partido de Morón. El caso ha generado una fuerte repercusión institucional al confirmarse que, entre los ocho arrestados, se encuentra un oficial de la Policía de la Ciudad, cuya participación sugiere una red de cobertura y logística que facilitaba las operaciones en la zona.
Los operativos, que consistieron en seis allanamientos simultáneos, no solo revelaron el volumen del mercado de autopartes robadas, sino también un alarmante poder de fuego. Durante los procedimientos, los efectivos incautaron 80 armas de fuego y una vasta cantidad de municiones, lo que indica que la banda contaba con una estructura de defensa y posiblemente vínculos con otros delitos violentos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La inteligencia digital como clave del operativo
La caída de la banda fue el resultado de una meticulosa investigación judicial que puso el foco en el rastro digital de los delincuentes. La red utilizaba perfiles públicos en redes sociales para ofrecer el stock de piezas ilegales, creyendo que el anonimato relativo de las plataformas les brindaría impunidad. Sin embargo, los investigadores aplicaron técnicas de «compras controladas» y supervisadas para identificar los puntos de acopio.
El cruzamiento de datos permitió ubicar seis domicilios clave en Morón. En estos lugares se secuestró un inventario que incluía componentes de alto valor en el mercado de reposición: radiadores, amortiguadores, butacas, tanques de combustible, alternadores y fusileras. Muchos de estos elementos carecían de la certificación de la Ley de Autopartes, confirmando su origen ilícito o de desarmaderos clandestinos.
Logística consolidada y el rol de los detenidos
Los implicados en la causa tienen edades que oscilan entre los 28 y los 75 años, lo que demuestra una organización con roles diversos y experiencia en el rubro. Según las fuentes judiciales, la banda poseía una logística operativa consolidada, con divisiones claras entre quienes se encargaban del desguace, quienes custodiaban el material y quienes gestionaban la comercialización directa con los clientes a través de internet.
Aunque aún se investiga si la organización robaba los vehículos por encargo o si funcionaba como el eslabón de recepción de otras bandas de «corta-coches», el hallazgo de las 80 armas de fuego abre una nueva línea de investigación sobre el origen del armamento y si el policía involucrado facilitaba el acceso a las mismas o alertaba sobre operativos de control en la zona de Morón.
Impacto en la seguridad ciudadana
El desbaratamiento de esta red toca un nervio sensible de la inseguridad en el conurbano: el robo de automotores, un delito que a menudo termina en episodios de violencia extrema. Al eliminar los puntos de venta ilegal, se ataca directamente la rentabilidad del mercado negro que alimenta la cadena delictiva.
Las autoridades destacaron que este golpe es fundamental para desalentar la proliferación de desarmaderos en la zona oeste. Por su parte, la fuerza de seguridad porteña ya ha iniciado los sumarios administrativos correspondientes para la exoneración del oficial implicado, mientras la justicia bonaerense avanza en el procesamiento de los otros siete civiles capturados bajo los cargos de asociación ilícita y comercialización de autopartes de procedencia ilegal.
