Milei eliminó los subsidios a la Fundación de la Hemofilia: 5.000 pacientes en riesgo
La quita del financiamiento estatal, que representaba hasta el 90% de los recursos de la entidad, paralizó tratamientos vitales y forzó la venta del edificio histórico para pagar indemnizaciones.
El plan de ajuste fiscal del Gobierno nacional alcanzó un nuevo límite crítico al afectar directamente la supervivencia de pacientes con enfermedades raras. Desde enero de 2026, la gestión de Javier Milei determinó la eliminación total de los subsidios destinados a la Fundación de la Hemofilia, una institución de referencia nacional que brinda atención integral a casi 5.000 personas. La medida, enmarcada en la búsqueda del «déficit cero», ha provocado el cese de terapias, despidos masivos y el riesgo de cierre inminente de una entidad que funciona de manera ininterrumpida desde hace décadas.
El financiamiento estatal no era un aporte menor: cubría entre el 80% y el 90% de los gastos operativos de la fundación. Sin estos fondos, la estructura de salud privada sin fines de lucro se volvió financieramente inviable de la noche a la mañana, dejando a miles de familias en una situación de desamparo médico total frente a una patología crónica, genética y de altísimo costo.
Despidos y la venta del patrimonio histórico
La asfixia presupuestaria impactó primero en el capital humano de la institución. Según denunciaron los trabajadores a través de un comunicado, ya se produjeron 19 despidos y el personal remanente acumula meses de salarios adeudados. La desesperación financiera llevó al Consejo de Administración a tomar una medida drástica: la venta del histórico edificio ubicado en Soler 3483, en el barrio de Palermo, con el único fin de poder afrontar el pago de las indemnizaciones de los empleados desvinculados.
«El año pasado decidieron cortarlo argumentando que se trata de una institución privada», denunciaron familiares de pacientes. Sin embargo, la comunidad médica destaca que, aunque su naturaleza jurídica sea privada, la fundación cumple un rol público esencial al centralizar protocolos y tratamientos que el sistema de salud estatal no puede absorber por su complejidad.
Un centro integral único en su tipo
La Fundación de la Hemofilia no es simplemente un centro de entrega de medicación; es el núcleo que coordina el abordaje de la enfermedad en Argentina. Su paralización implica la pérdida de servicios que no son fácilmente replicables en hospitales generales:
-
Guardia de 24 horas: El servicio de urgencias presencial ya ha dejado de funcionar.
-
Especialidades adaptadas: Atención por traumatólogos, kinesiólogos y odontólogos especializados en evitar hemorragias graves durante procedimientos comunes.
-
Red de contención: La provisión de medicación de emergencia cuando las obras sociales o prepagas interrumpen la cobertura.
-
Protocolos quirúrgicos: Definición de los estándares nacionales para cirugías seguras en pacientes hemofílicos.
| Impacto del recorte en cifras | Estado de situación |
| Pacientes afectados | 5.000 personas en todo el país. |
| Dependencia estatal | Entre el 80% y 90% del presupuesto provenía de subsidios. |
| Personal despedido | 19 trabajadores de salud y administración. |
| Infraestructura | Edificio central vendido para pagar deudas. |
La respuesta judicial ante el abandono
Frente a lo que consideran un abandono de persona a gran escala, los trabajadores y familiares han iniciado acciones judiciales para exigir al Estado nacional la restitución de los fondos. El argumento central de la demanda es la vulneración del derecho a la salud y la vida, protegidos por la Constitución Nacional y tratados internacionales, especialmente tratándose de una enfermedad cuya medicación es inalcanzable para cualquier bolsillo particular.
El Gobierno, por su parte, sostiene que la quita de subsidios a entidades privadas es parte de la reorganización del Ministerio de Salud, aunque no se ha presentado un plan alternativo para absorber la demanda de los 5.000 pacientes que hoy deambulan sin centro de referencia.
