Fenómeno de El Niño: advierten que será el más fuerte en 76 años y prevén un diciembre histórico
El fenómeno de El Niño recién comienza en el país, con pronósticos de máxima intensidad y severas crecidas que ya afectan al Litoral y exigen medidas preventivas.
El fenómeno de El Niño comenzó a manifestarse de manera categórica en el territorio nacional y anticipa un escenario de extrema complejidad climática para los próximos meses, según advirtieron especialistas y organismos internacionales. De acuerdo con las proyecciones científicas, el ciclo actual podría consolidarse como uno de los más intensos de los últimos 76 años, concentrando su pico de actividad hacia finales de 2026 y extendiendo sus consecuencias con temporales y excesos hídricos durante enero y febrero de 2027.
El impacto en la cuenca del plata y las primeras evacuaciones
Los efectos del evento climático ya generan profunda preocupación en distintas provincias del Litoral argentino, donde el repentino aumento en los caudales de los ríos Paraná y Uruguay obligó a activar operativos de emergencia. La jefa de Hidrología de la Central Hidroeléctrica Yacyretá, María Alejandra Cristanchi, señaló que el fenómeno global se encuentra en su etapa inicial en la región y que su profundización acentuará los riesgos hídricos en el corto plazo.
En Misiones, la crecida del caudal provocó el corte preventivo del puente sobre el arroyo Paranay en la Ruta Nacional 12, afectando la conectividad terrestre. En tanto, en Corrientes se registraron evacuaciones en la isla Apipé y el nivel del río frente a la localidad de Ituzaingó se aproxima peligrosamente a los parámetros de alerta, motivando un seguimiento permanente por parte de Defensa Civil.
Por su parte, la cuenca del río Uruguay también experimenta las consecuencias del temporal. En la ciudad correntina de Paso de los Libres, unas 31 personas debieron abandonar sus hogares, mientras que en Concordia, provincia de Entre Ríos, seis familias fueron reubicadas debido al avance sostenido del agua sobre las zonas ribereñas.
Apertura de compuertas en Yacyretá y restricciones fronterizas
Frente al incremento sostenido del caudal recibido desde aguas arriba y las precipitaciones excepcionales registradas en la cuenca del río Iguazú, la Entidad Binacional Yacyretá debió implementar medidas operativas extraordinarias. La central hidroeléctrica abrió las 18 compuertas de su vertedero principal para regular el volumen de agua.
Esta situación operativa derivó en restricciones logísticas y turísticas en la región fronteriza. El paso internacional que une la localidad correntina de Ituzaingó con Ayolas, en Paraguay, permanece cerrado al tránsito de vehículos y peatones, al tiempo que se suspendieron de manera temporal las visitas guiadas a las instalaciones de la represa. En la margen paraguaya, diversas familias también debieron ser trasladadas a albergues transitorios a causa del desborde.
Perspectivas globales y riesgos asociados
A nivel internacional, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y las Naciones Unidas alertaron sobre la magnitud del fenómeno actual, señalando que sus derivaciones no se limitarán al ámbito sudamericano. Mientras en el litoral argentino y regiones de los Andes se esperan lluvias torrenciales y desbordes, otras zonas del planeta enfrentarán sequías severas, olas de calor y un incremento en el riesgo de incendios forestales.
Para las provincias del NEA y el centro del país, el desafío radica en amortiguar el impacto simultáneo de las precipitaciones locales —que provocan anegamientos urbanos y daños en caminos rurales— y la crecida de los grandes ríos que integran la Cuenca del Plata, configurando un escenario crítico que mantendrá en alerta a las autoridades nacionales y provinciales durante todo el verano.
Conclusión
El inicio formal del ciclo de El Niño marca el comienzo de una etapa climática desafiante para la Argentina, caracterizada por excesos hídricos y crecidas significativas en el Litoral. La coordinación entre los organismos de control, las administraciones hídricas y los gobiernos locales resultará fundamental para minimizar los daños sociales y productivos proyectados para los próximos meses.
