Ventas pyme continúan en terreno negativo pese al impulso del aguinaldo y el Mundial
El consumo minorista cayó 1,3% mensual en junio según CAME. Aunque hubo un leve repunte interanual por factores estacionales, el primer semestre cerró con una contracción acumulada del 2,5%.
Las ventas pyme volvieron a mostrar señales de debilidad durante el mes de junio, consolidando una tendencia compleja para el comercio minorista en el país. De acuerdo con el último relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el sector registró un leve crecimiento interanual del 0,9%, motorizado principalmente por factores estacionales y coyunturales excepcionales. Sin embargo, en la comparación con mayo, las ventas descendieron un 1,3% en términos desestacionalizados, un indicador que demuestra que el piso del consumo interno aún no se ha consolidado y que mantiene al primer semestre del año con una caída acumulada del 2,5%.
Factores estacionales y un impulso deportivo que no alcanzó
El informe técnico elaborado por la entidad gremial-empresaria señala que la tenue mejora registrada frente a junio de 2025 respondió de forma casi exclusiva a dos variables temporales de fuerte impacto en la liquidez de la calle. Por un lado, el cobro de la primera cuota del sueldo anual complementario (medio aguinaldo) aportó un oxígeno necesario a los presupuestos familiares. Por el otro, el desarrollo del Mundial 2026 actuó como un dinamizador extraordinario para segmentos específicos, volcando el gasto hacia el esparcimiento, la alimentación y la indumentaria ligada a la Selección Argentina.
A pesar de esta inyección de fondos, CAME advirtió que el comportamiento de los consumidores continúa caracterizado por una extrema prudencia y una marcada家estrategia de austeridad. La búsqueda constante de promociones especiales, descuentos mediante plataformas bancarias, reintegros de billeteras virtuales y la sistemática migración hacia segundas y terceras marcas se han consolidado como conductas estructurales en la población, limitando el gasto suntuario o de bienes durables.
Radiografía sectorial: ganadores y perdedores en las góndolas
El comportamiento de las ventas pyme hacia el interior de los diferentes rubros comerciales expone una profunda asimetría, donde los artículos de primera necesidad y cuidado personal lograron mantenerse a flote, mientras que las categorías vinculadas a la inversión del hogar y la construcción profundizaron su retracción.
Perfumería y farmacia lideran las subas
El rubro con mejor desempeño durante el sexto mes del año fue Perfumería, que registró un incremento interanual del 9,5%. No obstante el buen dato, desde el sector expresaron su preocupación por la creciente competencia de plataformas de comercio internacional y el peso de la carga tributaria. En segundo lugar se ubicó Farmacia, con una mejora del 5,4%, impulsada por el adelantamiento de las enfermedades respiratorias invernales; aun así, los comerciantes señalaron que los pacientes priorizaron medicamentos esenciales y versiones genéricas.
Alimentos, bebidas e indumentaria bajo el efecto mundialista
Las ventas de Alimentos y bebidas crecieron un 2,9% interanual, traccionadas por el consumo de snacks, panificados y bebidas durante los días de partido del certamen global. En tanto, Textil e indumentaria mostró un alza del 1,9%, beneficiada por el descenso de las temperaturas que obligó a la renovación de prendas de abrigo y la alta demanda de camisetas oficiales, aunque el sector alertó sobre el avance de la informalidad textil.
Bienes durables y construcción en retroceso
La contracción económica se sintió con fuerza en los sectores que requieren mayor financiamiento o decisiones de planificación a largo plazo:
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Bazar, decoración y muebles: Sufrió una caída interanual del 3,1%, reflejando el parate en el equipamiento del hogar.
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Ferretería y materiales de construcción: Retrocedió un 2%, afectada de forma directa por la parálisis de la obra privada y los nuevos proyectos.
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Calzado y marroquinería: Registró una baja del 1%, donde los consumidores optaron por la reparación de calzado usado antes que por la adquisición de productos nuevos.
Expectativas estables pero con freno en la inversión
El informe de CAME también arroja luz sobre el clima de negocios que perciben los pequeños y medianos empresarios. Si bien existe una percepción de cierta estabilización en comparación con la alta volatilidad de los meses previos —el 52,3% de los consultados cree que su situación económica permanecerá igual durante los próximos doce meses—, la cautela financiera sigue predominando en la toma de decisiones corporativas.
De hecho, un preocupante 59,3% de los titulares de comercios pymes considera que el contexto macroeconómico actual todavía no presenta las condiciones de previsibilidad necesarias para planificar nuevas inversiones, adquirir maquinaria o expandir sus locales comerciales. La prioridad actual del sector sigue enfocada en defender los márgenes de rentabilidad y sostener las estructuras de costos vigentes.
